PLAN DE SEGURIDAD DEL AGUA:
Es un planteamiento integral basado en la evaluación y manejo del riesgo para la salud con el fin de optimizar la seguridad del agua potable desde la cuenca de captación hasta su llegada al consumidor, con el fin de proteger la salud de la población.

ENFOQUE DEL PLAN DE SEGURIDAD DEL AGUA

La deficiente calidad del agua y el saneamiento inadecuado es la causa de 1,8 millones de defunciones de niños cada año en el mundo (OMS-2004), que mina el crecimiento económico y obstaculiza los esfuerzos de los hogares para salir de la pobreza.

En América Latina y el Caribe se estima que 50 millones de personas carecen de acceso seguro al abastecimiento de agua (Informe de Desarrollo Humano de PNUD, 2006).

Los planes de seguridad del agua son el medio más eficaz para garantizar sistemáticamente la inocuidad del agua potable y proteger la salud pública. Es un componente clave del marco para la seguridad del agua de bebida (véase figura más abajo) descrito en las Guías de Calidad del Agua de Bebida de la OMS (3ª.Ed., 2004).

Estos se basan en la aplicación de un enfoque integral y una evaluación de los riesgos de los sistemas de abastecimiento de agua desde la captación hasta el consumidor.

La determinación de la seguridad o de qué riesgo se considera aceptable en circunstancias concretas, es un asunto que concierne al conjunto de la sociedad, por lo que es facultad de cada país decidir las ventajas de adoptar sus normas nacionales o locales u otras directrices o valores de referencia mundiales.


Un PSA es un instrumento holístico y sistemático basado en un enfoque de gestión integral con el fin de identificar y priorizar las amenazas potenciales a la calidad del agua en cada paso del proceso de abastecimiento del agua, con el propósito de implementar mejores prácticas para mitigar esas amenazas y así poder asegurar la calidad del agua potable.

El PSA es un planteamiento racional para el control de los riesgos y supera las múltiples debilidades del enfoque de la inspección sanitaria y los inconvenientes que presenta la confianza en los análisis, al centrar el interés sobre aquellos factores que influyen directamente en la inocuidad del agua. De esta manera, el PSA es un instrumento que permite superar la dependencia de la riesgosa sensación de seguridad que ofrece el muestreo y análisis del agua en el sistema de distribución al permitir identificar a lo largo de la fuente, captación, tratamiento y distribución los riesgos inherentes, a través de la aplicación de medidas de control para prevenir la transmisión de enfermedades por la mala calidad del agua.

El elemento clave del PSA para prevenir los peligros a nivel de cuenca, captación, tratamiento, distribución y consumidor es la identificación de los Puntos Críticos de Control (PCC), de modo que al ejercer control sobre estos puntos se logra que los problemas de calidad puedan ser detectados y corregidos antes que el producto salga para su distribución y/o consumo, minimizando el análisis por muestreo del agua en el sistema de distribución, el cual lo diferencia del control total de calidad, que es más reactivo que preventivo.


MARCO DE SEGURIDAD DEL AGUA POTABLE


Fuente: OMS, Guías para la Calidad del Agua Potable, Tercera Edición, 2004

PASOS PARA DESARROLLAR LOS PSA


Fuente: Adaptado Water Safety Plans - Managing drinking-water quality from catchment to consumer – WHO – Geneva 2005


OBJETIVOS Y BENEFICIOS


El objetivo de los PSA es apoyar a los proveedores de agua potable y otros interesados a mejorar la calidad del agua y alcanzar las metas de salud fijadas por las autoridades nacionales a través del:

  • Control de la contaminación de las fuentes de agua;
  • Optimizar la remoción o inactivación de contaminantes durante el tratamiento; y
  • Prevenir la contaminación durante la distribución, almacenamiento y manipulación.

El enfoque de los PSA es flexible, accesible y sirve para:

  • Identificar oportunidades para mejorar el costo de la operación y el manejo de buenas prácticas para garantizar la seguridad del agua, mejorando la eficiencia y reduciendo el gasto;
  • Mejorar el conocimiento de los involucrados acerca de la cadena completa de abastecimiento del agua y sus vulnerabilidades;
  • Mejorar la comunicación y colaboración entre los grupos participantes claves como los proveedores de agua, consumidores, autoridades    nacionales del sector salud, saneamiento y ambiente así como del sector privado;
  • Fundamentar y priorizar las necesidades de mejoras de la infraestructura física y los recursos necesarios.