
Resumen Prefacio 1. Introducción
1.1 Objetivos del monitorio de calidad 1.2 Dificultad del muestreo representativo 1.3 Selecci[ón de parámetros analíticos 1.4 Precauciones de seguridad para el muestreo 2. Modificación fisioquímica de las muestras de agua subterránea
2.1 Contaminación de muestras e inestabilidad de determinantes 2.2 Efectos de la instalación de los pozos 2.3 Influencia del método de muestreo 3. Importancia de la complejidad hidrogeológica para el muestreo
3.1 Regímenes de flujo de las aguas subterráneas 3.2 Transporte y atenuación de contaminantes 3.3 Controles naturales sobre la calidad de las aguas subterráneas 3.4 Influencia de hidráulica de pozos sobre el muestreo 4. Métodos comunes de muestreo y sus limitaciones
4.1 Comentarios introductorios 4.2 Descarga de pozos de producción 4.3 Muestreo durante la perforación de pozos 4.4 Muestreo de pozos no bombeados 5.Desarrollos en bombas de muestreo
5.1 Comentarios introductorios 5.2 Técnicas de impulsión a succión 5.3 Métodos de impulsión con gas 5.4 Equipo sumergible de desplazamiento positivo
5.4.1 Bombas cetrífugas 5.4.2 Bombas de pistón 5.4.3 Bombas de diafragma 5.4.4 Bombas inerciales 6. Técnicas mejoradas para el muestreo de pozos existentes
6.1 Comentarios introductorios 6.2 Nuevas técnicas para determinantes inestables
6.2.1 Técnicas de toma modificadas 6.2.2 Técnica de medición in situ 6.2.3 Métodos de absorción in situ 6.3 Control sobre la profundidad del muestreo
6.3.1 Técnicas de toma con medición de flujo en el pozo 6.3.2 Aislamiento de secciones del pozo mediante empaquetadores 6.3.3 Extracción de agua intersticial desde testigos de perforación 7. Pozos de monitoreo: Diseño e instalación
7.1 Criterios de diseño 7.2 Alternativas de diseño
7.2.1 Piezómetros sencillos 7.2.2 Piezómetros múltiples 7.3 Selección de materiales de construcción 7.4 Métodos de perforación de pozos 8. Monitoreo de la zona no saturada
8.1 Fase móvil
8.1.1 Significado del monitoreo 8.1.2 Muestreadores a succión 8.1.3 Otros métodos 8.2 Fase adsorbida 9. Programas de monitoreo de aguas subterráneas
9.1 Definición de objetivos 9.2 Principios del diseño y desarrollo de sistemas 9.3 Procedimientos y precauciones operacionales
9.3.1 Comentarios generales 9.3.2 Limpieza de pozos 9.3.3 Recolección de muestras 9.3.4 Filtración de muestras 9.3.5 Conservación de muestras 9.3.6 Control y garantía de la calidad 9.3.7 Observación final 9.4 Parámetros indicadores de contaminación 9.5 Utilización de resultados de monitoreo
9.5.1 Condiciones hidrogeológicas 9.5.2 Detección ofensiva/Defensiva de contaminanción 9.5.3 Evaluación de contaminación 9.5.4 Almacenamiento y recuperación de datos 10. Conclusiones 11. Bibliografía
Resumen
Un muestreo adecuado para determinar la distribución de lagua subterránea de inferior calidad y monitorear de manera eficaz su variación temporal, presenta grandes problemas técnicos. Los métodos más comunes, es decir los más tradicionales de muestreo de pozos de producción durante la perforación del mismo, así como la toma de muestras desde pozos no bombeados, sufren de serias limitaciones a este respecto.
Dichas limitaciones son el resultado de: (a) un inadecuado control en la profundidad del muestreo y la consecuente inseguridad acerca del origen preciso de la muestra, y (b), la modificación físicoquímica de la muestra debido a una diversidad de procesos. El mensaje del presente manual no es expresar que dichos métodos deberían ser abandonados, sino que siempre deberían reconocerse sus grandes limitaciones al momento de interpretar sus resultados.
Donde sea técnicamente posible y económicamente justificado, debería considerarse la introducción de algunas de las técnicas y equipos recientemente desarrollados, los mismos que son revisados en el presente manual. Estos incluyen bombas especiales de muestreo, métodos modificados para parámetros inestables, técnicas para mejorar el control de la profundidad del muestreo y diseños mejorados para pozos de monitoreo. Las consecuencias económicas de su utilización, en lo que se refiere al costo relativo y adquisición de divisas, son consideradas.
Se discuten las estrategias para la implementación de programas de monitoreo de aguas subterráneas, incluyendo: (a) la posibilidad de obtener aviso previsto de seria contaminanción, a fin de permitir la adopción de medidas efectivas de control y (b) la selección de parámetros indicadores de contaminación para reducir los costos analíticos de laboratorio.
B. Monitoreo Defensivo D. Vigilancia de Calidad del
Abastecimiento de Agua PotableFigura 0
Resumen esquemático de los objetivos del monitoreo de la calidad de aguas
subterráneas
Prefacio
El costo relativamente bajo y la excelente calidad natural de las aguas subterráneas normalmente han sido suficientes para justificar su explotación a gran escala para el suministro de agua potable no sólo en zonas áridas, sino también en zonas tropicales de América Latina y el Caribe. Se estima que 140 millones de la población de dicha región son dependientes de aguas subterráneas. En numerosas conurbaciones, incluyendo las ciudades de México, Lima, La Habana, Buenos Aires, Santiago de Chile, Ciudad de Guatemala, San José de Costa Rica, San Salvador, Managua y Santo Domingo, los recursos hídricos subterráneos proporcionan una parte significativa del total del suministro público de agua.El volumen y la complejidad de la carga contaminante arrojada, en forma deliberada o accidental, sobre el subsuelo ha incrementado apreciablemente en las últimas dos décadas, dando origen a serios riesgos de contaminación de aguas subterráneas, especialmente dentro y alrededor de grandes zonas urbanas. En vista de los considerables recursos y esfuerzos que se han invertido, y que se continuarán invirtiendo, para el desarrollo de aguas subterráneas, es necesario implementar políticas realistas de proteccíón de los acuíferos.
Un elemento esencial de tales políticas lo constituye el monitoreo de la calidad de aguas subterráneas, no sólo para controlar la calidad del agua suministrada al publico sino también para evaluar el estado de la calidad actual de las aguas subterráneas, a fin de calcular la extensión de agua subterránea contaminada, así como proporcionar un preaviso del inicio de la contaminación. El monitoreo de las aguas subterráneas está en auge en Norteamérica y Europa, relacionado con la preocupación sobre protección ambiental, el temor de la contaminación de aguas subterráneas y la introducción de nueva legislación y reglamentación. Publicaciones que presentan los adelantos tecnológicos en métodos de muestreo aparecen en forma muy regular en la literatura científica. El presente manual examina los recientes adelantos y tiene la intención de servir como guía para las prácticas de monitoreo.
El desarrollo de un Programa Regional de Aguas Subterráneas es parte del plan a mediano plazo del CEPIS, adoptado por la Organización Panamericana de la Salud, para el período de 1984-89. Un elemento clave de este programa es la preparación y difusión de informes y manuales prácticos, tales como el presente, para su aplicación por parte de instituciones nacionales responsables de los recursos de aguas subterráneas o que utilizan estos recursos para el suministro de agua. Se han planificado siete documentos en total (Tabla 0). La Overseas Development Administration del Reino Unido, está respaldando una participación británica en la producción de las tres últimas de estas publicaciones.
Este manual ha sido revisado y mejorado por el Comité Técnico que dirige el Programa Regional de Aguas Subterráneas del CEPIS, el cual ha incluido representantes de instituciones en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, El Salvador, México, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela. El comité se ha reunido en cinco ocasiones: I-Lima, Perú/Noviembre 1985; II-Ciudad de México/Febrero 1987; III-Sao Paulo, Brasil/Mayo 1987; IV-San Juan de Puerto Rico/Junio 1988 y V-Lima, Perú/Febrero 1989.
Los autores agradecen al Ing. Alberto Flórez Muñoz, Director del CEPIS y al Ing. Henry Salas, Asesor del CEPIS, quienes fueron los creadores del programa, así como al Ing. Caraí Bastos (CETESB) y al Ing. Ricardo Hirata (IGSP) por sus discusiones técnicas, a la Sra. Sonia de Victorio y las Srtas. Patricia Adaniya y Patricia Moral por la traducción, a la Srta. Inés Barbieri por su excelente trabajo secretarial en la producción del presente manual en sus versiones de inglés y español, y al Sr. Luis Torres por la alta calidad de su trabajo en las ilustraciones.
Tabla O
Estatus de documentación del programa regional de aguas subterráneas
del CEPIS para América Latina y El Caribe
1. Introducción
1.1 Objetivos del Monitoreo de Calidad1.1.1 El requisito fundamental en la mayoría de los programas de monitoreo es determinar la variación espacial de la
calidad de las aguas subterráneas (Figura Oa) . Este objetivo es esencialmente el mismo sin tener en cuenta
si el propósito es:(a) Determinar la distribución subterránea de la contaminación y las tasas de migración de los
contaminantes.(b) Establecer la extensión de intrusión salina costera.
(c) Determinar la distribución de las aguas subterráneas de baja calidad causada por la interacción
natural agua-roca.(d) Monitorear la efectividad de medidas para controlar o remediar la contaminación.
1.1.2 En todos estos casos, el propósito es obtener resultados que reflejen exactamente la condición de las aguas
subterráneas en el acuífero (Figura 1). Esto supone la necesidad de obtener muestras no contaminadas
representativas de la condición en un punto específico dentro del sistema de aguas subterráneas en forma
periódica.1.1.3 Otro objetivo del monitoreo (Figura OB) es la vigilancia (o control de calidad) de las aguas subterráneas que se
utilizan para el suministro de agua. Esto, sin embargo, es una consideración mínima en el presente manual
(Figura 1), ya que este tipo de muestreo presenta pocos problemas específicos de las aguas subterráneas. El
requisito en este caso no es un muestreo representativo de la condición en el acuífero, sino que se relaciona
con la aceptabilidad de agua bombeada para un uso determinado y/o con el control de cualquier proceso de
tratamiento necesario.1.1.4 El crecimiento en la disposición de residuos urbanos a industriales a tierra y la intensificación del cultivo
agrícola están ocasionando un riesgo de contaminación de aguas subterráneas (oster, et al., 1987). Esto
requerirá una mayor ampliación de las actividades de monitoreo de aguas subterráneas, especialmente:
La exactitud y significación de los resultados del monitoreo necesitan ser evaluados en forma regular. Una acción de seguimiento apropiada, tal como el control de fuentes de contaminación, descontaminación del suelo y de acuíferos, tratamiento del suministro de agua, modificaciones en la explotación del acuífero, etc., debe tomarse siempre en cuenta. La carencia de acciones de seguimiento niega la justificación para implementar los programas de monitoreo (Figura 1).(a) Para identificar el inicio de la contaminación de las aguas subterráneas por una actividad dada, tan
pronto como sea posible, de manera que permita la introducción de medidas de control a tiempo
(Figura OC).(b) Para proporcionar aviso anticipado de la llegada de aguás contaminadas a las fuentes importantes
de suministro de aguas subterráneas, a fin de conceder tiempo para iniciar acciones correctivas
(Figura OD).(c) Para determinar responsabilidad legal en los contaminación de aguas subterráneas incidentes de
contaminación de aguas subterráneas1.2 Dificultad del Muestreo Representativo
1.2.1 Ya que los sistemas de aguas subterráneas son mucho más complejos y mucho menos accesibles que los
cuerpos de agua superficial, tales como los ríos y lagos, existen grandes obstáculos para lograr los requisitos
ideales de muestreo.1.2.2 Dichos obstáculos son técnicamente difíciles y económicamente costosos de vencer, y a menudo tienen que
aceptarse serias limitaciones en la representatividad de las muestras de aguas subterráneas. Es muy
importante que tales limitaciones se reconozcan completamente en la interpretación y aplicación de los
resultados.1.2.3 Debería considerarse la introducción de métodos mejorados cuando la necesidad de un resultado más seguro
se justifica económicamente y donde intervengan ciertos grupos de determinantes inestables pero de
importancia para la salud pública.1.2.4 Las causas que conducen a una interpretación errónea a inadecuada de la condición del agua subterránea en el
acuífero se derivan de dos grupos distintos de razones. Aquéllas relacionadas con (a) la modificación
fisicoquímica de la muestra y (b) la complejidad hidrogeológica.1.2.5 El acceso normal al subsuelo para el muestreo de aguas subterráneas son los pozos de un tipo a otro. De esta
manera el grupo anterior incluye no sólo la influencia en la integridad de las muestras de aguas subterráneas de
factores tales como tipo de muestreador, manejo, conservación y transporte de las muestras, sino también
problemas claves asociados con la perforación y la presencia de los mismos pozos de monitoreo.1.2.6 Una fuente aún más grave de error resulta de la frecuente falta al relacionar la escala de las redes de monitoreo
con variaciones tridimensionales en el flujo y la calidad de las aguas subterráneas. La complejidad de los
regímenes del transporte de contaminantes en los acuíferos a menudo es tal que, para las aplicaciones
comunes de muestreo, se requerirá de un hidrogeólogo especializado tanto para diseñar la red como para
interpretar sus resultados.Figura 1
Monitoreo de la calidad del agua: filosofía y alcance del manual
1.3 Selección de los Parámetros Analíticos
1.3.1 Cuando el objetivo del monitoreo está relacionado con la calidad de las aguas subterráneas y/o los problemas
de contaminación, la selección de parámetros analíticos normalmente estará impuesta por la interacción entre:(a) El uso principal de las aguas subterráneas.
(b) La posibilidad que los parámetros así definidos se encuentren presentes en concentraciones
problemáticas como resultado del régimen hidrogeoquímico natural y/o el carácter de cualquier carga
contaminante que está siendo descargada al subsuelo.1.3.2 En caso que el interés principal en las aguas subterráneas sea como fuente de suministro de agua potable,
entonces las guías de la OMS o de otras agencias (tales como la CCE, la EPA de EE.UU., o las nacionales),
serán pertinentes para las concentraciones máximas permisibles en el agua potable, por consideraciones de
salud y de estética (Tabla 1). Sin embargo, debería señalarse que éstas no son necesariamente comprensivas.1.3.3 Dichas normas también, en parte, serán apropiadas para ciertos usos industriales y agrícolas. No obstante,
para agua de refrigeración o lavado industrial, por ejemplo, el interés puede estar restringido al contenido de
dureza total, pH, Fe, Mn y Cl, y para la irrigación agrícola normalmente serán suficientes Na, Ca, B, C1, S04 y
sólidos disueltos totales.1.3.4 La identificación de grupos de parámetros con mayores posibilidades de estar asociados con una actividad que
genera contaminación es un tema importante (Jackson, 1980; Foster a Hirata, 1988). Aquí sólo se presenta un
resumen (Tabla 2).1.3.5 Numerosos componentes químicos que pueden causar daño a la salud o perjuicio estético cuando están
presentes en el suministro de agua doméstico pueden presentarse en las aguas subterráneas en forma natural,
como resultado de las interacciones geoquímicas de agua-suelo-roca. Estos incluyen Na, C1, Mg, S04, Fe, Mn,
As, Se y B.1.3.6 Cuando se utilizan técnicas hidroquímicas como una herramienta en el estudio de los regímenes de flujo de
aguas subterráneas y el comportamiento geoquímico subterráneo, los parámetros de interés incluirán pH y Eh,
ciertos cationes (Ca, Na, K, Mg, Sr) y aniones (C1, Br. S04), equilibrio de carbonatos (ocasionando
determinaciones de pH, Ca, Mg, HCO3), y ciertos isótopos (3H, 2H-18O, 13C-14C, 15N-16N).1.3.7 En vista de la amplia gama de determinantes potencialmente presentes, así como el elevado costo de los
análisis de laboratorio, en muchos casos será necesario racionalizar el programa analítico de monítoreo de
aguas subterráneas a través de la utilización de parámetros indicadores.1.4 Precauciones de Seguridad para el Muestreo
1.4.1 La superficie alrededor de los pozos siempre debería ser considerada cuidadosamente ya que puede existir
riesgo de derrumbamiento, en especial alrededor de las fuentes más antiguas y en pozos de grandes
diámetros.
Los andamios y las escaleras pueden no ser seguros. En caso que sea necesario entrar en un pozo para
muestrear debe emplearse un casco y andadores de seguridad apropiados, así como hacerlo con dos personas
de apoyo para el caso de un accidente.1.4.2 Cuando se está muestreando en un espacio limitado, tal como dentro del pozo mismo o en un sumidero o
galería de un manantial, la atmósfera debería someterse a una prueba, en cada ocasián antes de entrar, para
detectar la posible falta de oxígeno y la presencia de gases tóxicos y explosivos. Debido a diversas
circunstancias pueden ocurrir acumulaciones de dióxido de carbono, metano o sulfuro de hidrógeno, siendo
estos dos últimos explosivos. Los gases de diesel y gasolina y el monóxido de carbono provenientes de los
motores de algunas bombas también pueden acumularse.1.4.3 El metano, que puede originarse en el subsuelo, es mas liviano que el aire y se acumulará cerca de los techos
de las cámaras de bombeo. El sulfuro del hidrógeno, con su olor característico a huevos podridos, es muy
tóxico, inclusive en pequeñas cantidades.1.4.4 Las muestras a menudo serán recolectadas durante la perforación del pozo. Por consiguiente, deben tomarse
las precauciones normales a fin de reducir el riesgo de daño del equipo de perforación y bombeo, incluyendo la
utilización de cascos de seguridad, botas y guantes protectores. Es conveniente el uso de ropa protectora
adicional en caso que se espere una contaminaclón sumamente tóxica del suelo y/o de las aguas
subterráneas.
En caso que se presenten hidrocarburos sumamente volátiles, las máquinas de perforación deben equiparse
con sifones de llama, amortiguadores de chispas y el equipo eléctrico no deberá permitir formar un arco voltáico
a través de la atmósfera. También será necesario llevar equipo contra incendios.Tabla 1
Resumen de las normas para calidad de agua potable y el comportamiento}
subterráneo de importantes contaminantes del agua subterránea
(derivado de Wilson y MacNabb, 1983 y Frankenberger, 1984)
(se omiten los pesticidas porque de ellos tienen normas publicadas)
Tabla 2
Resumen de las principales actividades que generan una
carga contaminante al subsuelo
(aquéllas consideradas de mayor importancia en América Latina y
el Caribe están en letras mayúsculas)
2. Modificación fisicoquímica de las muestras de agua subterránea
2.1 Contaminación de Muestras a Inestabilidad de Determinantes
2.1.1 Los errores potenciales causados por el procedimiento analítico mismo, para todos los parámetros comunes,
serán mucho menos significativos que los presentados como resultado del proceso de muestreo.2.1.2 Cuando la inestabilidad de los determinantes y el nivel de detección requerido aumentan, los problemas
relacionados con la modificación de la muestra rápidamente llegan a ser significativos y frecuentemente pueden
llegar a ser críticos.2.1.3 Los parámetros de interés común en la investigación de aguas subterráneas han sido clasificados en relación al
nivel de detección requerido y la inestabilidad relativa (Figura 2). Esta proporciona una indicación general de
aquellos grupos que requieren precauciones especiales.2.1.4 En términos semicuantitativos, para aquellos componentes que tienden a aparecer en las aguas subterráneas
en el rango de ppm, la contaminación de la muestra no es de gran preocupación en la mayoría de los
procedimientos de muestreo. Para los componentes que son significativos en el rango ppb o menor, tales como
metales pesados y orgánicos sintéticos, la modificación de las muestras puede ser crítica y en algunos casos
pueden existir dificultades analíticas.2.1.5 También se presentan serios problemas debido a la inestabilidad de los determinantes, dados los cambios
físicos y químicos que ocurren durante la perforación de los pozos y cuando las muestras son extraídas de
dichos pozos.2.1.6 La mayoría de los procedimientos resultan en cambios de temperatura y presión de muestras, con pérdida de
ciertos gases disueltos y is introducción de oxigeno atmosférico. Esto puede dar como resultado cambios en
pH y/o Eh, y ocasionar la correspondiente modificación en las concentraciones de numerosos componentes
disueltos. Otro problema relacionado es la pérdida de compuestos orgánicos volátiles como resultado del
contacto atmosférico durante el procedimiento de muestreo.2.1.7 En algunos casos las aguas subterráneas pueden ser químicamente agresivas causando corrosion o
incrustación de las instalaciones de muestreo que presentan problemas significativos.2.1.8 El resto del presente capítulo discutirá en forma individual cada paso del procedimiento de muestreo con el
objéto de identificar y evaluar, en términos generales, las mayores fuentes de error que pueden presentarse en
cada etapa.Figura 2
Inestabilidad relativa y rangos de concentración de los principales
parámetros de interés en el monitoreo de la calidad de las aguas subterráneas
2.2 Efectos de la Instalación de los-Pozos
2.2.1 Las técnicas utilizadas para perforar pozos, recolectar muestras durante la perforación y colocar el equipo de
muestreo puede producir cambios radicales del ambiente hidrogeoquímico dentro del acuífero. La escala y tipo
de cambio involucrados varía con la técnica de perforación empleada.2.2.2 Es difícil prevenir la transferencia de contaminación hacia abajo cuando una perforación pasa a través de una
zona contaminada. El método de perforación con auger está particularmente propenso a una autocontaminación
de este tipo. Otro problema es la contaminación de las muestras por los fluidos utilizados para perforar ya sea
agua, lodo con base de bentonita, polímeros sintéticos, aire comprimido, etc. Tales problemas afectan los
métodos de perforación por rotación, pero también pueden estar presentes en menor grado en la perforación por
percusión y auger.2.2.3 La arena o grava, y cemento o bentonita, empleados para rellenar y sellar los pozos de monitoreo pueden
ocasionar:(a) Cambios en pH que afectan la solubilidad de metales pesados y otros determinantes.
(b) La absorción de algunos tipos de contaminantes.
2.2.4 Es importante notar que la contaminación con oxígeno atmosférico durante la perforación es especialmente
común, pero difícil de evaluar. En casos extremos, como cuando se perfora por medio de aire comprimido en un
acúífero confinado, la zona alrededor del pozo de monitoreo puede permanecer aireada en forma artificial por
algunos años después de su construcción.2.2.5 Bajo ciertas circunstancias de instalación, los pozos pueden ilegar a ser colonizados desde la superficie por
bacterias, introduciendo el potencial para transformaciones bioquímicas del agua en los mismos. Esto podría
involucrar el consumo de oxígeno disuelto presente en forma natural en las aguas subterráneas y causar una
serie de cambios asociados con la composición química del agua presente en el pozo de monitoreo.2.2.6 Todos estos problemas pueden reducirse bombeando y limpiando los pozos de monitoreo, y las instalaciones
de muestreo antes de su utilización. Sin embargo, la descontaminación completa puede ser un proceso difícil y
prolongado, especialmente donde se encuentran presentes especies químicas absorbidas o donde se confronta
la oxigenación de un sistema previamente anaeróbico.2.3 Influencia del Método de Muestreo
2.3.1 Cualquier modificación fisicoquímica en la muestra, cuando se mueve a través de la instalación del muestreo,
puede también causar errores en los resultados del monitoreo.2.3.2 Materiales, tales como plásticos, metales, vidrios, adhesivos, gomas y lubricantes, utilizados para fabricar y/o
instalar el equipo de muestreo, normalmente se seleccionan debido a su carácter relativamente inerte. En la
mayoría de los casos, pocos tienen- la posibilidad de cambiar los resultados del monitoreo de aguas
subterráneas. Este es especialmente el caso con equipo de alta calidad, fabricado en teflón, acero inoxidable y
vidrio de cuarzo. Sin embargo, la posibilidad de absorción en, o la disolución de, estos materiales debe ser
considerada en el monitoreo de metales pesados, compuestos orgánicos y organismos patógenos.2.3.3 La fase de extracción de las muestras de los pozos de monitoreo o de las muestreadoras, junto con su
conservación antes del análisis, es especialmente crítica. Es en este punto que se presenta el mayor riesgo de
modificación fisicoquímica.2.3.4 La disminución de presión en el acto de muestreo dependerá de la presión hidroestática en la muestreadora y
del método de transferencia de las muestras a la superficie. Las disminuciones en presión tienden a causar que
los gases disueltos y los componentes volátiles salgan de la solución.2.3.5 Este hecho puede dar como resultado la pérdida directa de algunos componentes si no se toman medidas para
recoger tanto la fase líquida como la gaseosa o estabilizar la muestra antes que dicha pérdida ocurra. El
proceso afecta determinantes tales como metano y radón, así como los compuestos orgánicos volátiles.2.3.6 La disminución de presión del ambiente también da como resultado la liberación del dióxido de carbono y otros
gases disueltos, con un consecuente cambio en pH, lo que a su vez afecta la solubilidad de numerosos
determinantes incluyendo Ca, Mg, y metales pesados.2.3.7 En mayor o menor grado, los métodos de muestreo permiten contacto atmosférico alguna vez durante su
proceso. La consecuencia normal es la modificación de la muestra debido al ingreso de oxígeno. Esto
ocasionará el aumento de Eh, que también afecta la solubilidad de numerosos determinantes tales como Fe,
Mn, y otros metales. Por otra parte, los oxihidróxidos pueden ser precipitados. Estos tienen capacidad de
absorción y el proceso podría reducir la concentración de numerosos componentes, tales como metales
pesados y compuestos orgánicos sintéticos en la fase líquida.2.3.8 Los nuevos métodos de muestreo evitan o minimizan la contaminación atmosférica, pero vale la pena señalar
que el oxígeno incluso se difundirá a través de polietileno y otras botellas de plástico. De esta manera, si se
prolonga el período de almacenamiento por más de unas cuantas horas, deberían emplearse botellas de vidrio
para las muestras, a fin de evitar esta vía de contaminación atmosférica.3. Importancia de la complejidad hidrogeológica para el muestreo
3.1 Regímenes de Flujo de Aguas Subterráneas
3.1.1 Las características físicas de los regímenes de flujo subterráneo ejercen un importante control sobre la calidad
de las aguas subterráneas y una influencia predominante en la distribución del contaminante.3.1.2 La precisión de cualquier red de muestreo depende esencialmente de si éste representa adecuadamente la
distribución espacial de los parámetros de calidad de aguas subterráneas dentro del acuífero. Esto, a su vez,
depende de si el diseño del sistema refleja adecuadamente el flujo de agua subterránea y anticipa el transporte
del contaminante.3.1.3 El peligro de falsa interpretación de los resultados depende mucho de la heterogeneidad del acuífero (que
controla la complejidad del flujo subterráneo y el transporte del contaminante) en relación a la distribución
espacial de las instalaciones de muestreo que componen el sistema de monitoreo.3.1.4 El régimen de flujo de aguas subterráneas es controlado por la estratigrafía regional y la estructura geológica,
ya que éstos controlan la localización de los afloramientos de formaciones permeables y sus capas
confinantes de baja permeabilidad y asimismo la localización de las áreas de recarga y descarga de aguas
subterráneas.
Este extenso tema se presenta en numerosos textos hidrogeológicos (Custodio y Llamas, 1976; Freeze y
Cherry, 1979). Basta con mencionar aquí que existen diferencias importantes entre el régimen de flujo de
aguas subterráneas desarrollado respectivamente en los acuíferos sedimentarios extensos, formaciones más
localizadas y los regolitos meteorizados de algunas rocas metamórficas e ígneas.3.1.5 Toda agua dulce encontrada en el subsuelo debe tener, o haber tenido, una fuente de recarga. Normalmente
esto se origina como exceso de precipitación sobre la demanda de vegetación que se infiltra a través de suelos
permeables. Algunas veces también puede ocurrir como infiltración de ríos, lagos, canales y otras aguas
superficiales.3.1.6 El suelo entre la superficie y el nivel freático es conocido como la zona no saturada, porque sus poros
contienen tanto aire como agua. La dirección del flujo en esta zona es verticalmente hacia abajo, aunque el flujo
hacia arriba en respuesta a la succión creada por las raíces vegetales ocurre durante períodos de sequía. Este
proceso puede extenderse en profundidades de varios metros bajo ciertas circunstancias. El movimiento natural
del agua hacia abajo en la zona no saturada es lento (generalmente menos de 10 m/a y a menudo menos de 1
m/a en promedio), como resultado de la baja conductividad hidráulica de suelos no saturados, debido al hecho
que el agua es retenida en los poros más finos por las succiones que predominan.3.1.7 Los acuíferos de poca profundidad en áreas de recarga generalmente son freáticos, pero en otros lugares el
agua subterránea a menudo se encuentra confinada por capas menos permeables y bajo una presión
considerable. Bajo el nivel freático predomina el flujo horizontal dirigido hacia áreas de descarga. Sin embargo,
es importante comprender que significativos componentes verticales de flujo pueden desarrollarse localmente,
hacia abajo en áreas de recarga y hacia arriba en áreas de descarga.3.18 El espacio intersticial de los acuíferos se une para formar un sistema de tubos o grietas diminutos en los que el
agua se almacena y circula muy lentamente. Todos los acuíferos poseen dos características fundamentales,
una capacidad para el almacenamiento y otra para el flujo de aguas. En la mayoría de los tipos de acuíferos, el
volumen total de agua en almacenamiento es normalmente mucho más grande que el flujo anual a través del
sistema.3.1.9 Los sistemas de aguas subterráneas son dinámicos y el agua está continuamente en lento movimiento entre
las áreas de recarga y descarga. Existen diferencias significativas en los regímenes de flujo de aguas
subterráneas y el tiempo de residencia subterránea en diferentes condiciones climáticas. Una indicación de
éstos puede encontrarse en la Figura 3. Por lo general décadas, siglos o miles de años pueden transcurrir en el
pasaje de agua a través del ciclo hidrológico subterráneo, ya que las tasas del flujo normalmente no exceden 10
m/d y pueden ser tan bajas como 1 m/a. (Esto se compara con tasas de más de 1 m/a para el flujo de ríos).3.1.10 Es importante realizar mediciones piezométricas en las instalaciones de muestreo de aguas subterráneas, y
relacionar dichas mediciones con el conocimiento anterior del régimen de flujo de aguas subterráneas. Esta es
la única forma en que se puede realizar una interpretación satisfactoria de los resultados del monitoreo.3.1.11 Deberán reconocerse dos situaciones esencialmente diferentes: instalaciones de muestreo muy espaciadas
pero con profundidad similar en el mismo acuífero (o subacuífero) que pueden ser utilizadas para deducir las
direcciones de flujo horizontal de aguas subterráneas, y un grupo de instalaciones de diferentes profundidades
en el mismo lugar que puede ser utilizado para diagnosticar componentes verticales de flujo de aguas
subterráneas (Figura 4).3.1.12 Cuando se diseña los sistemas de monitoreo, es de vital importancia considerar la clase litológica del acuífero
bajo investigación, ya que esto determinará sus propiedades y heterogeneidad hidráulica, y así el modo de
flujo de aguas subterráneas y el transporte de contaminantes. La probabilidad de una heterogeneidad muy
marcada en las propiedades hidráulicas del acuífero es un factor de mucha importancia en el diseño de
sistemas de monitoreo y en la interpretación de los resultados. Se reconocen tres clase principales de
acuíferos: (a) formaciones porosas no consolidadas, (b) formaciones porosas pero consolidadas, y (c)
formaciones esenciallmente no porosas y consolidadas. Ejemplos de cada clase, respectivamente, serían:
una grava aluvial, una caliza cretosa y una cuarcita.Figura 3
Secciones hipotéticas para ilustrar típicos regímenes de flujo de agua
subterránea y tiempos de residencia subterránea bajo condiciones
(A) Humedas y (B) Semiaridas
(después de Foster & Hirata, 1988)
Figura 4
Determinación del gradiente hidráulico del acuífero y la dirección
del flujo de aguas subterráneas por medidas piezométricas
(después de Freeze y Cherry, 1979)
3.2 Transporte y Atenuación de Contaminantes
3.2.1 La variación en las propiedades hidráulicas entre las diferentes clases de acuíferos ejerce una gran influencia
sobre el transporte de cualquier contaminante que ingresa al subsuelo. Es el flujo del agua subterránea el
responsable del transporte de contaminantes dentro de acuíferos. La velocidad actual del flujo de aguas
subterráneas en una formación porosa uniforme puede expresarse de manera más simple por:V = kx . dh
n dxdonde Kx es la conductividad hidráulica de la formación en la dirección de flujo (x), dh/dx es el gradiente hidráulico, y n es la porosidad efectiva de la formación. El rango potencial de los valores de Kx y n se indica en la Figura 5.
3.2.2 Un contaminante persistente y no reactivo tenderá a migrar con el flujo de aguas subterráneas, por la así
llamada convección o advección. La dispersión hidrodinámica (que resulta de la tortuosidad del flujo y la difusión
molecular lateral desde áreas de elevada a baja concentración) conducen a reducciones en la concentración de
de; contaminante y a expansión longitudinal de un frente o pulso de contaminantes (Figura 6A).3.2.3 Donde la permeabilidad es estratificada o se presenta heterogeneidad dentro del acuífero, la dispersión
hidrodinámica aumentará marcadamente (Figura 6B). Es importante anotar que mientras se pueden medir
valores para el coeficiente de dispersión longitudinal en el laboratorio, tales mediciones frecuentemente son
órdenes de magnitud menos que aquéllas representativas de las condiciones de campo, como resultado de los
efectos de heterogeneidad macroscópico en el flujo de aguas subterráneas.3.2.4 En acuíferos consolidados el flujo de aguas subterráneas será fundamentalmente por fisuras planas o
semiplanas. La resistencia por fricción del flujo a través de fisuras es mucho menor que la del flujo intergranular.
En consecuencia, las conductividades hidráulicas de las formaciones fisuradas a menudo son más elevadas
(Figura -5), con mucha tendencia hacia la heterogeneidad hidráulica.3.2.5 En una formación con fisuras contínuas, bien desarrolladas, de geometría simple y sin porosidad primaria, el
transporte de contaminantes será esencialmente advectivo, por consecuencia de la limitada dispersión
hidrodinámica acompañando al flujo en fisuras (Figura 6C).3.2.6 Muchos acuíferos consolidados y fisurados, sin embargo, poseen una matriz que retiene su porosidad primaria.
En algunos casos, como en ciertas calizas cretosas y tobas volcánicas, la porosídad de la matriz puede ser
muy alta (Figura 5). En tales formaciones las tasas de transporte de contaminantes pueden reducirse mucho
como resultado de difusión molecular (de acuerdo con los gradientes existentes de concentración entre el agua
de la matriz porosa (Figura 6D) y de las fisuras). Si la densidad de fisuración es alta, la abertura de las fisuras
pequeña y el gradiente hidráulico bajo, la mayor parte del agua inmóvil de la matriz porosa llegará a estar
involucrada en el proceso de transporte de contaminantes, como resultado de la difusión molecular. Las
velocidades resultantes de migración de contaminantes serán reducidas en proporción de la relación entre la
porosidad primaria y la de fisuración.Figura 5
Rango aproximado de permeabilidad y porosidad de acuíferos comunes
con indicación del efecto potencial de fisuras
Figura 6
Transporte de contaminantes, dispersión y atenuación en acuíferos
(A) homogeneos y no consolidados, (B) estratificados, (C) fisurados y
(D) Fisurados y Porosos
(después de Freeze y Cherry, 1979; Barker y Foster, 1981)
3.2.7 Ciertos contaminantes son absorbidos por las superficies de minerales arcillosos y materiales orgánicos.
Donde éstos se encuentran presentes en los acuíferos, la tasa de migración de contaminantes será muy
retardada con respecto al flujo de aguas subterráneas (Figura 6E), a pesar que también ocurrirá desabsorción
cuando la concentración en la fase liquida se reduce y la partición entre la fase sélida y líquida tiende hacia un
nuevo equilibrio.3.2.8 Los perfiles naturales del suelo han sido conocidos hace tiempo como capaces de eliminar muchos tipos de
contaminantes de agua. Los procesos involucrados son numerosos pero no son activos para todos los
contaminantes. Los procesos correspondientes operan, pero a un grado progresivamente menor, en
profundidades mayores en la zona no saturada y saturada, especialmente en acuíferos no consolidados.3.2.9 No todas las condiciones hidrogeológicas son igualmente efectivas en la eliminación de contaminantes, y el
grado de atenuación también variará mucho con el tipo de contaminante y el proceso de contaminación en un
ambiente dado. Ya que el movimiento del agua y el transporte de contaminantes desde la superficie del terreno
a las aguas subterráneas tiende a ser un proceso lento en la mayoría de los acuíferos (Figura 3), puede tomar
muchos años a incluso décadas antes que el impacto de un episodio de contaminación por un contaminante
persistente llegue a ser completamente aparente en los abastecimientos de aguas subterráneas bombeadas de
un acuífero.3.2.10 Cuando los contaminantes poseen una densidad significativamente diferente de agua y/o una tendencia a ser
inmiscible con agua, o de solubilidad limitada en agua, tales propiedades ejercen un control dominante sobre su
distribución subterránea. Esto necesita cuidadosa consideración en el diseño de sistemas de monitoreo y en la
interpretación de los resultados.3.2.11 El caso más común es el de las aguas subterráneas salinas, relacionadas, por ejemplo, con la intrusión
costera, para las cuales las distribuciones típicas en profundidad se indican en la Figura 7.3.2.12 Los hidrocarburos representan un gran grupo de contaminantes potenciales que son relativamente inmiscibles
con el agua. Se pueden dividir en dos grandes clases: los tipos aromáticos de baja densidad que tienden a
flotar sobre el nivel freático (Figura 8A), y compuestos halogenados de alta densidad que tienden a sumergirse
a la base de los acuíferos (Figura 8B), después de derrames o grandes descargas en la superficie del terreno.3.3 Controles Naturales sobre la Calidad de Aguas Subterráneas
3.3.1 Mientras el agua se infiltra y fluye dentro de un acuífero se desarrolla químicamente por interacción con los
estratos subterráneos (Freeze y Cherry, 1979). Con frecuencia se observa que los sólidos totales disueltos y
las concentraciones de muchos iones importantes aumentan con el tiempo de flujo y la mayor profundidad o en
áreas de descarga natural del acuífero.3.3.2 La secuencia evolucionaria de la hidroquímica, tanto de elementos mayores como menores, empieza en el
suelo, que ejerce una gran influencia sobre el carácter químico de las aguas subterráneas. El suelo tiene la
capacidad de generar niveles significativos de acidez, principalmente debido a la generación de dióxido de
carbono.3.3.3 En todos los acuíferos cuya química se amortigua por la presencia de minerales calcáreos, esta acidez será
neutralizada con la disolución de iones de calcio, magnesio y bicarbonato. En los acuíferos no calcáreos puede
existir reacción con minerales de arcilla (silicatos de aluminio), que da como resultado la disolución de aluminio
y otros metales.3.3.4 Otros cambios secuenciales en la calidad de las aguas subterráneas ocurren como resultado de las reacciones
con ácido-base y la oxidación-reducción de ciertos minerales. Estos procesos muestran amplia variación en los
diferentes tipos de formación geológica que pueden actuar como acuífero. Adicionalmente, la disolución de
cloruro de sodio y la oxidación de pirito (sulfuro de hierro) juegan un rol fundamental en el control de las
concentraciones de varios cationes, cloruros y sulfatos.3.3.5 Los procesos de oxidación-reducción son de especial importancia en el control de la solubilidad y estabilidad
de muchos elementos que fácilmente ganan o pierden electrones, tales como hierro, manganeso, nitrógeno,
sulfuro, arsénico y muchos otros. Las lluvias que se infiltran normalmente están casi saturadas para la
temperatura ambiental con oxígeno disuelto. Mientras en suelos de grano fino este oxígeno puede ser
consumido por procesos bioquímicos, en muchas situaciones niveles significativos persisten en las aguas
subterráneas. Es bastante común en la zona saturada de los acuíferos no confinados mantener un medio
ambiente oxidado. Bajo tales condiciones el hierro y el manganeso son efectivamente insolubles y el nitrato y
sulfato son las formas estables del nitrógeno y sulfuro, respectivamente.3.3.6 El oxígeno disuelto es, sin embargo, consumido durance el proceso de flujo de aguas subterráneas, tanto no
saturada como saturada, como resultado de la oxidación de material orgánico natural de la matriz del acuífero y
minerales que se presentan en forma natural, tal como el pirito. La tasa de consumo del oxígeno es altamente
variable con el tipo de suelo, acuífero y clima. En casos extremos el oxígeno disuelto puede persistir en las
aguas subterráneas por siglos o quizás más tiempo. Sin embargo, donde se consume, el ambiente sería
anaeróbico, y bajo tales condiciones los minerales de hierro y manganeso y muchos otros elementos pueden
llegar a ser solubles y móviles.Figura 7
Sección vertical hipotética para ilustrar la distribución costera de aguas
subterráneas frescas y saladas en un acuífero no bombeado
(A) Inconsolidado homogeneo y (B) Fisurado y consolidado
Figura 8
Distribución subterránea de hidrocarburos (A) Aromáticos de baja densidad
y (B) Halogenados de alta densidad después de un gran derramamiento
en la superficie
(después de Lawrence y Foster, 1987)
3.3.7 El intercambio de iones y los procesos de absorción y desorción en minerales arcillosos y materiales
orgánicos, también juegan un rol importante en la secuencia evolucionaria de la química de los iones
principales en el agua subterránea, especialmente en la concentración de cationes (calcio, magnesio y sodio).3.3.8 Es importante tomar en cuenta !os procesos que controlan la hidroquímica natural porque afectarán la movilidad
y el destino de muchos contaminantes que se introducen en las aguas subterráneas.3.4 Influencia de Hidráulica de pozos en el Muestreo
3.4.1 El acceso a los acuíferos para monitoreo normalmente es proporcionado por los pozos. Una causa importante
de los problemas de muestreo se encuentra en el, hecho que la construcción de pozos perturba el régimen del
flujo natural de las aguas subterráneas.3.4.2 Esto es especialmente verdad para pozos de monitoreo de filtro largo o sin revestimiento en áreas de recarga o
de descarga del acuífero, donde los componentes de flujo vertical son importantes (Figura 10). Tales pozos
generalmente son muy engañosos para el propósito de muestreo y monitoreo. Ellos también conducen a la
modiificación de la calidad natural de las aguas subterráneas por transferencia vertical del agua dentro del
acuífero y la redistribución de cualquier contaminante presente, con el riesgo de permitir una penetración más
rápida de los mismos. Las muestras representativas de aguas subterráneas son imposibles de obtener de tales
pozos, cualquiera sea el método de muestreo que se utilice.3.4.3 Lo mismo se aplica a los pozos de monitoreo de construcción similar localizados en la cercanía de pozos de
bombeo, excepto que en este caso el flujo local estará concentrado a través de los mismos pozos de
monitoreo por los estratos mas permeables que se unen a los pozos de monitoreo y de producción.Figura 9
Sección vertical hipotética de un sistema típico de aguas subterráneas
para ilustrar el efecto de los componentes verticales del flujo sobre los
pozos de monitoreo sin revestimiento o con filtros largos
4. Métodos comunes del muestreo y sus limitaciones
4.1 Comentarios Introductorios
4.1.1 Los métodos comúnmente utilizados incluyen el muestreo de la descarga de pozos de producción o durante la
perforación del pozo, y la toma de muestras de pozos no bombeados. Estos se describen en las siguientes
secciones.4.1.2 Todos tienen graves limitaciones en lo referente a la determinación de la calidad del agua subterránea. Estas,
unidas a sus ventajas, se presentan en la Tabla 3, se ilustran en la Figura 11 y también se discuten en las
siguientes secciones.4.2 Descarga de Pozos de Producción
4.2.1 Este es el método de muestreo de aguas subterráneas que mas comúnmente se practica. En muchos casos
todavía puede ser el único de uso rutinario.4.2.2 Las aguas subterráneas se recogen normalmente en una botella de un grifo o de una tubería en la cabecera del
pozo, en muchos casos en condiciones inadecuadas para recoger muestras sin aeración. En circunstancias
donde no exista tal instalación, el muestreo a menudo se realiza en la toma más cercana del sistema de
distribución de agua, que puede estar a alguna distancia del pozo y/o aguas abajo de un tanque de
almacenamiento.4.2.3 Las muestras de aguas subterráneas que se obtienen de este modo están sujetas a limitaciones muy
significativas si el objetivo del muestreo es la evaluación química del regimen hidráulico subterráneo y no la
vigilancia de la calidad del agua potable. Aún para este último propósito, se tiene que tener cuidado en el
muestreo para interpretar la calidad del agua de abastecimiento correctamente.4.2.4 Dichas limitaciones surgen de dos problemas fundamentales:
(a) La gran incertidumbre y significativa variabilidad del origen de la muestra.
(b) La modificación de la muestra debido a contaminación por la planta de bombeo, por entrada de aire
y por la desgasificación y las pérdidas volátiles causadas por turbulencia hidráulica.4.2.5 Las muestras bombeadas desde pozos de producción pueden estar compuestas por cualquier mezcla de agua
subterránea que penetra a toda la rejilla de la perforación, que normalmente será más de 10 m y en muchos
casos más de 50 m de profundidad (Figura 10). Por consiguiente, el método es adecuado sólo si la calidad de
las aguas subterráneas es verticalmente uniforme o si una muestra integrada de composición promedio es
relevante.Tabla 3
Características principales de los métodos comunes de muestreo de aguas subterráneas
Figura 10
Comparación esquemática de las limitaciones de los métodos comunes
de muestreo de aguas subterráneas
Por otra parte, si los detalles de construcción del pozo de producción no se conocen con seguridad, entonces la
interpretación del análisis de la muestra estará sujeto a grandes errores.4.2.6 En todos los casos de contaminación del acuífero, y en algunos de variación de la calidad natural, existirán
importantes variaciones verticales en la química de las aguas subterráneas. Bajo tales condiciones, la
composición de la muestra mezclada que se obtienen de un pozo de producción variará con la construcción del
mismo y su hidráulica y con el tiempo de bombeo, ya que le puede tomar varias horas o más para el régimen
del pozo alcanzar equilibrio, en especialmente en pozos de gran diámetro (Figura 11).Figura 11
Variación de la calidad de agua de un pozo de producción
municipal, sujeto a contaminación microbiológica persistente, con el
tiempo de bombeo
4.2.7 Cualquier contaminante, o indicadores de calidad, presente en este tipo de muestra serán diluidos grandemente
por las aguas subterráneas provenientes de otras profundidades en el acuífero, al menos en un período inicial de
algunos meses o años. Esto, unido a las variaciones significativas en la calidad de la descarga de aguas
subterráneas asociada con los ciclos de bombeo, significa que se requerirán muestras regulares por algunos
años para identificar la contaminación de las aguas subterráneas (Figura 12), tiempo en el que un gran volumen
del acuífero podría haberse contaminado y así el problema persistirá por muchos años más.Figura 12
Concentraciones de nitrato en agua proveniente de un pozo
de abastecimiento municipal y de un pozo de monitoreo superficial cercano
en un área que experimenta contaminación difusa severa proveniente de prácticas agrícolas
(después de Parker y Foster, 1986)
4.2.8 El grado de la variación quimica de las muestras obtenidas de pozos de producción, comparado con las aguas
subterráneas del acuífero, sera resultado del diseño de pozo de bombeo, de la profundidad de la instalación de
la bomba y de las instalaciones para la recolección de muestras del pozo.4.2.9 Los problemas relacionados con las bombas de impulsión-succión, de las sumergibles eléctricas y otras
comunes de pozos de producción, se discutirán posteriormente (5.2 y 5.4). Todas tienen problemas
significativos, en especial en lo referente a los determinantes inestables, tales como los parámetros sensitivos:
pH-Eh, metales pesados y componentás orgánicos volátiles. Por otra parte, las tomas de muestreo de pozos
de producción frecuentemente están mal diseñados y es inevitable una gran aeración de las muestras recogidas.4.3 Muestreo durante Perforación de Pozos
4.3.1 La recolección de muestras durante la perforación de pozos es una práctica muy recomendable, ya que
representa una oportunidad para investigar las variaciones verticales de la calidad de las aguas subterráneas
dentro de un acuífero a un costo adicional pequeño. Por otra parte, la información que se obtenga será muy útil
para el diseño final del mismo pozo, ya que los obtenga que contienen aguas subterráneas de mala calidad
pueden ser sellados.4.3.2 Algunos métodos de perforación, tales como las técnicas de percusión y rotario con aire, permiten fácilmente la
recolección de muestras de suelo y agua durante perforación con relativamente pocos problemas, aunque
todas las muestras obtenidas de esta manera estarán sujetas a alguna perturbación y contaminación
atmosférica.
Otros métodos, aquéllos que emplean lodo, presentan dificultades mucho mayores debido a la necesidad de
limpiar el pozo antes del muestreo en cada intervalo elegido.4.3.3 Las muestras normalmente se recogen con vaciadoras mecánicas o por bombeo aéreo, si la máquina de
perforación está equipada con un compresor de aire (Figura 13). La práctica preferida es recoger una muestra
en el primer brote de agua y posteriormente a intervalos regulares de profundidad (al menos cada 10 m) hasta
llegar a la profundidad final.4.3.4 La principal limitación de tales muestras está en que tienen muchas posibilidades de estar contaminadas como
resultado del contacto con el Fluido de perforación y con el oxígeno atmosférico, y no ser completamente
representativas de la profundidad de la cual fueron extraídas debido a la contaminación desde niveles más altos
.en el mismo pozo (Figura 10). Por lo tanto, la ausencia de ciertos compuestos inestables no probaría
necesariamente que éstos no están presentes en el acuífero.4.4 Muestreo de Pozos no Bombeados
4.4.1 Esto se realiza bajando un aparato de muestreo (conocido como un vaciador o cuchara, recogemuestras o
muestreador de profundidad) dentro de la columna del pozo, permitiendo que se llene con agua a una
profundidad conocida antes de cerrarlo y subirlo para transferir la muestra a una botella.4.4.2 Debido a su precio económico, fácil operación y mantenimiento, excelente portabilidad y casi ilimitada
capacidad de profundidad, el equipo de este tipo ha sido ampliamente utilizado para el muestreo y monitoreo
de la calidad de las aguas subterráneas (Figura 14). Sin embargo, tales técnicas presentan serias limitaciones
en los pozos no bombeados (estáticos) del filtro largo o de pared abierta, debido a la inseguridad acerca del
origen de la muestra.Figura 13
Bombeo aereo tradicional para el muestreo de aguas subterráneas
durante la perforación de un pozo
4.4.3 Entre este tipo de muestreador el más utilizado es el vaciador. El vaciador estándar generalmente es empleado
como un accesorio de perforación y consiste en un tubo abierto con una válvula de retención en el fondo (Figura
14B). Cuando el vaciador ha sido bajado a la profundidad deseada en la columna del pozo, se tira hacia arriba
bruscamente a fin de cerrar la válvula y retener la muestra durante su traslado a la superficie.4.4.4 Otros muestreadores de toma son diseñados específicamente para monitorear la calidad de las aguas
subterráneas. Por lo tanto son más pequeños, fabricados con materiales especiales y emplean diferentes
mecanismos para cerrar la válvula de retención. Estos mecanismos varían desde un cable con mensajero
pesado que baja el cable en el cual está suspendido el muestreador para cerrar los topes de goma, hasta
válvulas operadas electromagnéticamente y cerradas mediante el paso de una vibración de corriente eléctrica
desde baterías en la superficie (Figura 14A).4.4.5 La principal limitación de todo muestreador de toma es la incertidumbre acerca de la profundidad del acuífero
desde la cual se origina la muestra, a pesar que fue recogida desde una profundidad conocida del pozo de
monitoreo (Figura 10). Un problema secundario es que la mayoría de los muestreadores tradicionales pueden
dejar que ocurra una modificación en los determinantes inestables debido a aeraci6n, desgasificación y
pérdidas volátiles.4.4.6 Las hidráulicas de los pozos estáticos son complejas, normalmente con el ingreso de las aguas subterráneas
sobre un intervalo de profundidad limitado, dependiendo del gradiente de presión vertical y de la distribución de
permeabilidad en profundidad. Ya que éstos no serán conocidos, es imposible establecer el origen preciso de
las muestras recogidas desde una profundidad dada sin investigación independiente. Este efecto será
especialmente significativo en pozos abiertos sobre un gran intervalo de profundidad del acuífero no confinado en
áreas con fuerte descarga de aguas subterráneas, de las cuales será imposible recoger cualquier muestra de
poca profundidad en la que puede existir potencial contaminación.4.4.7 Generalmente, las muestras puntuales no deberían recogerse en la sección del pozo con revestimiento sin
ranuras, ya que aquí el agua no podría haberse originado a la profundidad correspondiente y, bajo condiciones
estáticas, es posible que hubiera sido significativamente alterada por reacciones químicas y/o actividad
microbiológica (Figura 15). No obstante, en caso que esta agua estancada pueda ser extraída por bombeo y en
caso que el pozo tenga solamente un intervalo pequeño de rejilla se pueden obtener muestras útiles.Figura 14
Equipo de muestreo de toma:
(A) Muestrador estandar de profundidad, (B) Vaciador
(C)Vaciador comprimido mejorado (Young y Baxter, 1985), con
(D) Filtro en línea y cámara de muestreo dedicada
(después de Johnson, et al., 1987)
Figura 15
Perfiles de oxígeno disuelto en pozos de monitoreo no bombeados que
demuestran que el agua almacenada dentro de un espacio con recubrimiento
natural no es representativa5.Desarrollos en bombas de muestreo de pozos
5.1 Comentarios Introductorios
5.1.1 Dejando de lado el problema del control sobre la profundidad del muestreo, son muy relevantes los numerosos
adelantos en el equipo de bombeo para el muestreo desde pozos en los esfuerzos por mejorar las prácticas de
monitoreo de aguas subterráneas.5.1.2 Las características de las bombas de muestreo de pozos se resumen en la Tabla 4. Algunos de estos
adelantosforman componentes integrales de las técnicas perfeccionadas de muestreo de pozos, lo que se
explica posteriormente (6.2 y 6.3), ya que son necesarios para impulsar el agua a la superficie en las
instalaciones de muestreo descritas.5.2 Técnicas de Impulsión por Succión
5.2.1 Estas técnicas trabajan según el principio de impulsión de agua a la superficie aplicando una succión (presión
negativa o vacío parcial) a un tubo bajado dentro del pozo. La succión se aplica, ya sea en forma indirecta,
mediante un frasco de recolección de muestras en la superficie, o directamente en el centrífuga de superficie.5.2.2 En el arreglo anterior, las bombas de bajo volumen, peristálticas y de vacío manual son las de uso más común,
y el frasco de recolección de muestra es de un litro de volumen (Figura 16A). Dichas bombas son fáciles de
conseguir a costos relativamente bajos (Scalf, et al., 1981) .5.2.3 Una gran ventaja de este equipo de muestreo es que es fácil de transportar, especialmente la bomba de vacío
manual que no requiere una fuente de energía eléctrica. Su principal limitación es que el limite de impulsión
está restringido, en la práctica, a menos de 8 m, lo cual excluye su uso en pozos con niveles de agua
profundos.5.2.4 Además este método tiene una tendencia marcada a originar polarización en los resultados del muestreo,
debido a la desgasificación, volatilización y contaminación atmosférica (Gillham, et al., 1983). Por lo tanto,
no es conveniente para determinantes inestables.5.2.5 El uso de bombas centrífugas también tiene algunos de estos problemas y la necesidad de prepreparar tanto la
línea de succión como la caja de bomba con agua (Figura 16B) es una fuente potencial de contaminación de la
muestra, como lo es el contacto de la muestra con las partes internas de la bomba.5.2.6 La ausencia de un adecuado control sobre la tasa de bombeo hace difícil obtener las muestras sin causar
desgasificación y aeración.
Un estudio realizado por Stolzenburg y Nicholas (1986) indica que las bombas centrífugas pueden inducir una
aeración violenta en la muestra y la consecuente pérdida de hierro (por la precipitación de los hidróxidos de
hierro coloidales) y otros metales (por absorción en estos hidróxidos). Las bombas peristálticas de bajo índice y
las manuales de vacío deberían funcionar mejor a este respecto.5.3 Métodos de Impulsión con Gas
5.3.1 La impulsión con gas, que es diferente a la inyección de gas, implica utilizar un gas comprimido (normalmente
nitrógeno) a fin de impulsar una columna de agua hacia arriba del pozo, sin la formación de burbujas para
reducir densidad.Figura 16
Tipos de equipo de bombeo de impulsión a succión:
(A) Bomba peristaltica (después de Scalf, et al., 1981)
(B) Bomba centrífuga (después de Hofkes y Visscher, 1986)
Figura 17
Métodos de bombeo de inyección de gas
(A) Operación del sistema de dobre tubo (después de Gillman, et al., 1983)
(B) Diseño e instalación de bomba de rendimiento continuo unida
al muestreo de sorción en el lugar de origen
(después de Pettyjohn, et al., 1981)
5.3.2 El arreglo más sencillo consiste en dos tubos bajados dentro del pozo; el gas comprimido es inyectado por un
tubo y esto impulsa el agua por el tubo de descarga. Instrumentos más avanzados utilizan los sistemas de
doble tubo dentro de la válvula de retencion para prevenir que el agua sea expulsada del pozo hacia el acuífero
(Figura 17A).5.3.3 El procedimiento básicamente implica inyectar gas comprimido al pozo, a una presión más elevada que la
hidrostática, para cerrar la válvula de retencíón a impulsar la columna de agua en el tubo de descarga hacia la
superficie donde puede recolectarse. Una presión operacional de 0.1 at.m mayor que la hidrostática es
recomendada, aunque una amplia gama de valores ha sído reportada (Nielsen y Yeates, 1985).5.3.4 A diferencia de los métodos de impulsión a succión, los métodos de inyeccíón de gas no tienen virtualmente
límites de profundidad, aunque existe el riesgo de ruptura de la tubería y de los conectores a elevadas presiones
de gas. Estos son, en general, métodos de bajo costo y relativamente fáciles de transportar cuando son
utilizados para el muestreo de pozos de monitoreo poco profundos, para los que se puede utilizar una bomba
manual de gran capacidad (Nielsen y Yeates, 1985).5.3.5 Sin embargo, para pozos profundos, se requiere un poderoso compresor de aire o un tanque de gas comprimido
junto con una tubería reforzada. Estos reducen la portabilidad a incrementan el costo.5.3.6 Estos tipos de bombas producen un flujo discontinuo, y puede ser necesario aplicar la presión de gas varias
veces para obtener un volumen adecuado de muestra. Para superar dicha limitación, se ha desarrollado una
bomba activada con aire y de flujo continuo (Tomson, et al., 1980). Esta consiste de dos bombas en series
(Figura 17B), que proporciona un flujo continuo alternando la etapa de llenado y vaciado de cada bomba. Los
materiales utilizados en la construcción de esta bomba se revisten con vidrio y teflen para evitar la
contaminación de las muestras.5.3.7 Pueden utilizarse otros modelos como muestreadores instalados en forma permanente, a profundidades
seleccionadas sin necesidad de rejillas o revestimientos en el pozo. Aunque esto permite una disminución
significativa en el costo de pozos de monitoreo, el mantenimiento presenta un problema (Norman, 1986).5.3.8 Se cree que el uso de la presión positiva de gas para impulsar el agua a la superficie da como resultado menos
modificación química a la muestra que los métodos de impulsión á succión (Gillham, et ál., 1983). Una
despresurización de la muestra debe ocurrir entre el pozo de monitoreo y la superficie, con la contaminación de
la muestra y pérdidas volátiles en la interfase gas-agua. El uso de un instrumento mecánico de control de flujo
(tal como una válvula de retención o válvula de bola) podría reducir estos problemas.5.3.9 Deberían evitarse las altas tasas de flujo durante la recolección- de la muestra a fin de prevenir su aeración en
el recipiente de recolección. La primera y última agua obtenida no deberían muestrearse porque tienen más
posibilidades de estar modificadas o contaminadas.5.4 Equipo Sumergible de Desplazamiento Positivo
5.4.1 Bombas Centrífugas
(a) Las bombas centrífugas sumergibles que son accionadas por motores eléctricos acoplados (Figura 18A) han
tenido por mucho tiempo una utilización muy difundida en pozos de agua. El interés primordial en el desarrollo de
estas bombas era extraer agua desde profundidades mucho mayores, con la mayor eficiencia posible.(b) Sin embargo, dichas bombas no están adaptadas eficientemente para use en el monitoreo de la calidad de aguas
subterráneas, a causa de su relativamente mayor diámetro, considerable peso y a la necesidad de un suministro
de electricidad o un generador de alta capacidad. Por este motivo no son muy portátiles. Por otra parte, las
bombas normalmente no están fabricadas con materiales inertes, y en algunos casos, sus motores pueden
contener lubricantes que pueden causar autocontaminación de las muestras recogidas (Scalf, et al., 1981;
Gillham, et al., 1983; Nielsen y Yeates, 1985).(c) Una nueva generación de bombas centrífugas sumergibles, que se basan en la acción de engranajes, han sido|
diseñadas específicamente para el monitoreo de la calidad de las aguas subterráneas. Las características
relevantes de diseño incluyen fabricación con materiales inertes (acero inoxidable y teflón), pequeño diámetro
(50-80 mm), gran portabilidad como resultado de su poco peso y el uso de baterías de autos o un pequeño
generador (6-24 voltios) como suministro de energía, así como fácil limpieza y mantenimiento (Nielsen y Yeates,
1985). La acción de la bomba se consigue mediante un par de engranajes de teflón que se hacen rotar por medio
de un pequeño motor eléctrico de gran eficiencia montado dentro de la unidad de bombeo.(d) Transmisión por rotación helicoidal también está siendo utilizada en las bombas de muestreo de aguas
subterráneas (Figura 18B). Cuando se gira, el montaje del rotor actúa en forma centrífuga para impulsar el agua
hacia el tubo de descarga y, cuando está estático, actúa como-una válvula de retención que previene el contraflujo
del agua hacia el pozo (Hofkes y Visscher, 1986, Tales bombas gozan de la mayoría de las ventajas de aquéllas
que se basan en la acción del engranaje de lugares de muestreo y tienen límites de profundidad de
aproximadamente 125 m (Nielsen y Yeates, 1985).Figura 18
Bombas electricas sumergibles
(A) Bomba centrífuga estandar para extracción de agua
(después de Hofkes y Visscher, 1986)
(B) Bomba de monitoreo con rotor helicoidal mejorado
(después de Nielsen y Yeates, 1985)
(e) La mayoría de estas bombas no permite el control sobre la tasa de flujo. Esto puede resultar en aeración y
desgasificación de las muestras durante la recolección en la superficie, si las tasas son excesivas. Otro problema
es la frecuente presencia de sedimento de lodo y arena en los pozos de monitoreo que puede resultar en daño a
los rotores y engranajes que, en consecuencia, requerirán reemplazo frecuente.5.4.2 Bombas de Pistón
(a) Las bombas de pistón también han sido tradicionalmente utilizadas para el suministro de agua, empleando una
amplia gama de fuentes de energía que incluye motores de superficie eléctricos, diesel o a gasolina, energía
manual, eólica y solar. Recientemente se han construido algunas bombas similares, específicamente para el
monitoreo de la calidad de las aguas subterráneas.(b) Estas bombas consisten esencialmente de un cilindro fijo que contiene un pistón que se mueve de arriba hacia
abajo por la aplicación del gas comprimido. En su movimiento hacia arriba, el agua pasa a la válvula de retención
y entra a la cámara de muestreo. Se aplica gas comprimido para cerrar la válvula de retención, y el pistón
impulsa el agua hacia la superficie mediante la tubería de descarga.(c) Los modelos pueden variar desde los muy simples de acción sencilla hasta los más sofisticados de doble acción.
Una versión simple y económica puede dedicarse individualmente a un pozo de monitoreo o en grupo a un pozo
de monitoreo múltiple (Figura 19). Se puede construir utilizando materiales de fácil obtención, tales como jeringas
de plástico de 50 ml quitando el tronco del émbolo y conectando el extremo a una tubería de presión (Gillham, et
al., 1983).
Las bombas de pistón manuales también se están desarrollando para monitorear la calidad de las aguas
subterráneas, en vista de su facilidad de transportación.(d) Las bombas de pistón de doble acción también han sido desarrolladas para el monitoreo de la calidad de las
aguas subterráneas (Scalf, et al., 1981). Esta bomba consiste de dos cámaras de agua conectadas en línea con
una cámara de gas entre ellas, en la cual están montados los pistones. En la carrera ascendente el agua llena la
cámara más baja y es expulsada de la superior, y viceversa, durante la carrera descendente. Las válvulas de
retención controlan el ingreso y descarga del agua de cada cámara.(e) Un panel de interruptores controla la entrada y salida de gas que hace que los pistones se muevan de arriba hacia
abajo. Esta unidad permite el uso de una tubería de gas simple bajo presión constante, que es más económico y
previene errores de operación causados por la aplicación incorrecta en las etapas de compresión-descompresión,
como puede ocurrir en las bombas de pistón de simple acción.(f) Gillham, et al. (1983) consideran que todas estas bombas son aptas para el monitoreo de la calidad de las aguas
subterráneas porque la fuente de energía del gas comprimido se encuentra aislada del agua que está siendo
muestreada (en contraste con lo que ocurre con los métodos directos de inyección de gas) y por su facilidad de
transporte y el costo relativamente bajo de algunos modelos. Algunos problemas de modificación de la muestra
pueden originarse en los casos en que las bombas no se fabrican con materiales inertes y cuando el vació se
forma por acción del pistón.Figura 19
Bomba de pistón simple con impulsión por gas instalada
en un pozo múltiple de monitoreo
(después de Pickens, et al., 1978)
5.4.3 Bombas de Diafragma
(a) Este tipo de bomba, operada con gas, trabaja en forma similar a la bomba de pistón, pero en este caso la fuerza
que conduce el agua a la superficie es ejercida por la presión del diafragma flexible lleno de gas. De esta manera
el gas comprimido no entra en contacto con la muestra de agua. En otros modelos el diafragma está lleno de
agua. Una válvula de retención previene el flujo de retorno del agua recogida desde la tubería de descarga. Un
diseño perfeccionado de la bomba de diafragma se muestra en la Figura 20. Los modelos recientes han sido
diseñados utilizando materiales inertes tales como teflón y acero inoxidable, pero se encuentran entre los más
caros de todas las bombas de muestreo.(b) El muestreo se consigue de manera similar al de las otras bombas de impulsión por gas, aplicando y liberando la
presión del gas en etapas alternativas. Primero se baja la bomba a la profundidad deseada y se presuriza. Cuando
la presión es liberada, la bomba se llena con agua y con la reaplicación de la presión al diafragma, se obliga al
agua a emerger en la superficie. Se puede conseguir un flujo de agua casi continuo repitiendo este ciclo.(c) Las tasas de flujo de la bomba y la capacidad de impulsión son controlados variando la frecuencia a intensidad del
ciclo de presión del gas. Las tasas máximas son de aproximadamente 2 1/min y la mayoría de los modelos
puede operar en una inmersión de por to menos 60 m (Nielsen y Yeates, 1985).(d) Debido a que el gas inyectado no entra en contacto con la muestra de agua, a la capacidad para controlar las
tasas de bombeo y a la posibilidad de construcción con materiales inertes, las bombas de diafragma son
consideradas una opción favorable para una amplia gama de condiciones del monitoreo (Barcelona, et al., 1985;
Muska, et al., 1986). Sin embargo, su elevado costo de capital y la necesidad de divisas para su importación,
limitará su utilización.5.4.4 Bombas Inerciales
(a) Aunque
tradicionalmente fueron utilizadas para la extracción de aguas subterráneas en áreas
rurales, nuevos
modelos de bombas inerciales, manuales o mecánicas, han sido diseñados especialmente
para monitoreo.
(b) Estas son sencillas
de instalar y operar, y consisten en un tubo de descarga provisto de una válvula de paso
en
la
parte baja que se mueve de arriba hacia abajo mediante un mango de palanca o un motor de
gasolina en la
superficie (Figura 21).
6. Técnicas mejoradas para el muestreo de pozos existentes(c) La válvula de pie permite la entrada del agua en el recorrido descendente; el agua retenida en el recorrido
ascendente y, por inercia, en el siguiente recorrido descendente será elevada por el agua adicional que ingresa a
la tubería. De esta manera se produce un flujo continuo de agua.(d) Para el muestreo de aguas subterráneas, tanto la tubería de descarga como la válvla de pie pueden constrirse
utilizando materiales inertes, tales como polietileno flexible de alta densidad, teflón, pvc rígido o acero
inoxidable para la tubería de descarga, y teflón y debrín (una resina acetal termoplástica) o acero inoxidable para
la válvula de pie (Rannie y Nadon, 1988).Figura 20
Bomba de diafragma con impulsión por aire para
el monitoreo de aguas subterráneas
(después de Scalf, et al., 1981)
Figura 21
Bomba inercial manual de bajo costo para el monitoreo de aguas subterráneas
(después de Rarnie y Nadon, 1988)
6.1 Comentarios Introductorios
6.1.1 Las limitaciones más serias de las prácticas tradicionales utilizadas para
muestrear aguas subterráneas de pozos ya
existentes han sido identificadas como:
(a) Inseguridad acerca del origen de la muestra debido a la ausencia de un control adecuado de la profundidad del
muestreo.
b) Transformación y/o pérdida de los componentes inestables debido a las técnicas de muestreo inadecuadas, y
como consecuencia de procesos tales como el ingreso de oxígeno atmosférico, la precipitación de los
determinantes sensibles de pH seguidos de la pérdida de C02 disuelto y la liberación de compuestos volátiles.
6.1.2 Este capítulo describe algunos métodos sofisticados de muestreo que están
siendo introducidos para solucionar o reducir
estos problemas. Sin embargo, un aspecto vital
- el diseño a instalación de los pozos de monitoreo perfeccionados - es el
objeto de todo el siguiente capítulo, en vista
de su importancia.
6.1.3 Debería señalarse que los métodos descritos, (que se creen son los más
apropiados para ser introducidos limitada y
selectivamente en América Latina y El Caribe
durante las próximas dos décadas), tienen sus ventajas individuales y
limitaciones específicas (Tabla 5). En algunos
casos, su introducción incrementará considerablemente los costos de
muestreo y monitoreo.
6.1.4 Parte del equipo puede ser fabricado localmente, debido a la disponibilidad de
materiales apropiados; sin embargo, es
probable que otros insumos tienen que ser
importados aún en el futuro.
6.2 Nuevas Técnicas para Determinantes Inestables
6.2.1 Técnicas de Toma Modificadas
(a) Los muestreadores simples de toma
y los vaciadores descritos anteriormente (4.4) sufren problemas de modificación de
la muestra, especialmente debido a aeración, desgasificación y pérdidas volátiles
y, en algunos casos, a sorción de los
contaminantes o la contaminación de las muestras por los materiales de los que están
construidos. Versiones
herméticamente selladas y fabricadas de materiales inertes han superado grandemente
dichos problemas (Muska, et al.,
1986).
(b) Las mejoras incluyen el desarrollo de
-una válvula de retención dual y de los vaciadores comprimidos (Figura 14C), que se
cierran durante
el descenso dentro de la columna del pozo, para evitar la contaminación antes del
muestreo a la
profundidad
deseada.
Tabla 5
Resumen de las características de las tecnicas mejoradas
de muestreo de aguas subterráneas


En algunos modelos
se han introducido secciones estrechas (Figura 14D) para mantener la muestra a presión
del sitio y
de esta manera
evitar pérdidas volátiles y gaseosas durante su retiro y traslado.
(c) Un muestreador neumático de toma
también ha sido desarrollado, utilizando el cuerpo y el émbolo de una jeringa de 50 ml
conectada a una
tubería de aire (Figura 22). Una presión positiva (o negativa) es aplicada para activar
el émbolo cuando el
muestreador se ha
bajado a la profundidad deseada para recoger la muestra. Entonces se recoge la jeringa
independiente
de la tuberfa de
gas, sellada y empleada como un envase temporal para el transporte de la muestra al
laboratorio sin que
sufra cambio de
la presión.
6.2.2 Técnica de Medición in Situ
(a) Un desarrollo lógico para la medición de los parámetros indicadores esenciales y
de los determinantes inestables es su
medición directa dentro de la columna del pozo. Si la
hidráulica del pozo es comprendida adecuadamente (dado el uso
concomitante de la medición del flujo del pozo), tales
mediciones constituyen un instrumento valioso en la investigación de las
condiciones hidroquímicas dentro del acuífero (Figura 23).
Tales técnicas son esenciales para obtener datos confiables de la
mayoría de los parámetros inestables, tales como OD y Eh.
(b) Electrodos específicos (o selectivos) constituyen un desarrollo lógico de las
sondas de medición de EC y T. Están disponibles
para la medición de OD, Eh y pH, y en desarrollo para la
medición de N03, NH4 y C1. En lo que se refiere a la superación del
problema de inestabilidad de los determinantes, el uso de las
sondas de medición in situ muestran más esperanza en lo
referente al OD, Eh y pH. (Harrar y Raber, 1982).
(c) En la actualidad estas sondas generalmente son sólo capaces de mediciones
puntuales dentro de la columna del pozo, con un
registro manual o digital de datos en la superficie, pero, en
algunos casos, es posible la medición continua con registro
automático de datos con forma digital o análogo.
(d) El desarrollo de dichas sondas se ha complicado por numerosos problemas
relacionados con (i) la operación sumergida en
agua a presiones moderadamente elevadas y (ii) la
distorsión de la señal debido a los efectos de capacitancia consecuentes
con la necesidad de trasmitir a través de grandes tramos de
cable. Ambos efectos reducen la profundidad máxima de operación
y/o la inmersión del equipo disponible a menos de 50 m.
(e) Tales dificultades se manifiestan en la falta de reproducción de los resultados
entre los ciclos de medición ascendente y
descendente y la desviación entre la calibración antes y
después de la medición.
(f) Estos problemas están siendo progresivamente superados al modificar el diseño de
las membranas de prueba y por el empleo
de electrónica de estado sólido para reducir el tamaño y peso
del equipo de lectura de señal y de registro de modo que éste
pueda ser incorporado dentro de la sonda misma para evitar los
efectos del cable.
Figura 22
Muestreadores de Jeringa:
Un ejemplo del equipo modificado de muestreo de toma
(después de Gillham, et al., 1983)

(g) Para la ubicación de una marcada interfase Eh o pH dentro del pozo,
el equipo ya existente será adecuado al menos para
profundidades mayores a 60m.
Figura 23
Registros del flujo vertical, conductividad eléctrica y oxígeno disuelto
en un pozo municipal comparado con la variación deconcentraciones de nitrato en
muestras puntuales desde la columna del pozo

6.2.3 Métodos de Absorción in Situ
(a) Ciertos compuestos orgánicos sintéticos y volátiles, especialmente los
hidrocarburos alifáticos y aromáticos clorados son de
especial importancia debido a su significado como contaminantes
de aguas subterráneas, al hecho que presenten mayores
dificultades de muestreo por pérdidas volátiles y sorción en
los materiales del equipo de muestreo y a la necesidad de
identificar su presencia en el nivel de ppb.
(b) Los métodos de sorción in-situ involucran la introducción en la columna del pozo
de cartuchos de sorción, llenos de medios de
sorción especiales como tenax GC o macroreticular XAD-2, carbón
activado u otras resinas (Pettyjohn, et al., 1981; Pankow, et
al., 1984 y 1985). Estos cartuchos son recuperados del pozo y los
agentes contaminantes extraidos en el laboratorio por medio
de otro solvente o técnicas de desorción térmica (Pankow, et
al., 1984 y 1985) inmediatamente, antes del análisis por CG o
CC-SM.
(c) Los cartuchos de sorción pueden utilizarse junto con muestreadores de toma
discretos (Figura 24A) o bombeo de bajo flujo
(Figura 24B). En todos los casos, sólo se analizan los compuestos
adsorbidos, siendo innecesario recuperar muestras de
agua de los pozos de monitoreo.
(d) Pettyjohn, et al. (1981) reportan tasas de flujo continuo menores a 2 1/h y
volúmenes totales bombeados de aproximadamente
50 1 para asegurar la sensibilidad de 1 ug/1 para la mayoría de
los compuestos de interés, utilizando la resina XAD-2. E1
conocimiento de volumen bombeado es importante para la
determinación de las concentraciones.
(e) El método fue utilizado satisfactoriamente en el muestreo de trazas orgánicas
volátiles en las aguas subterráneas cerca a
lagunas de aguas residuales de infiltración rápida (Tomson, et
al., 1985). Se utilizó una bomba de flujo continuo, accionada por
nitrógeno, con una tasa de flujo de alrededor de 3 1/h y un
volumen total de muestra de 25 1, y luego se extrajeron los
cartuchos con 15 ml de éter para análisis de CG-SM.
(f) Cuando se utilizan con muestreadores de toma, los cartuchos se insertan
directamente dentro de la columna del pozo y el agua
es forzada a pasar a través de ellos, ya sea por la diferencia de
carga natural en la columna de agua o por el uso de una jeringa
modificada deseada donde se aplica un vacío (Figura 24A) (Pankow, et
al., 1984). Para la medición del volumen de la muestra
en el primer método se utiliza un tubo de teflón conectado al
extremo del cartucho y el volumen de agua se determina con un
cilindro graduado en la superficie. Tasas de flujo de 0.5 1/h se
mantienen en los cartuchos. Utilizando la resina tenax-GC y la
desorcién térmica, se reportaron. recuperaciones de más del 90% y
niveles de detección menores a 1 ug/1 y, en algunos casos,
menores a 0.1 ug/1 (Pankow, et al., 1985).
(g) Una parte crítica de todos estos métodos es la preparación de los cartuchos, su
manejo en el campo y su manipulación en el
laboratorio; protocolos detallados pueden encontrarse en Pankow,
et al., 1984. La etapa de desorcibn térmica parece ser muy
sensible y tener excelente precisión cuando está asociada con
el sistema de medición de CG-MS.
(h) La principal ventaja de los métodos de sorción in situ es la eliminación de la
necesidad de muestreo del agua, ya que se
pierden los compuestos volátiles cuando se transfieren las
muestras a botellas y se extraen los compuestos de interés en el
laboratorio.
(i) Aunque sensitivos y precisos, los métodos de sorción in situ no son utilizados
ampliamente, ya que se encuentran en la fase de
desarrollo y aún no están disponibles comercialmente. Es necesario un
mayor adelanto en el conocimiento de la capacidad de
adsorción de las resinas para una amplia gama de compuestos
orgánicos, en especial aquéllos de alta volatilidad (Pankow, et
al., 1985), así como en el control del volumen de agua muestreado por
el cartucho.
(j) Su aplicación depende mucho de la disponibilidad de instalaciones de laboratorio
adecuadas y de un personal de laboratorio
capacitado para procesar los cartuchos de muestra y para analizar a
interpretar las concentraciones de compuestos orgánicos
adsorbidos que contienen. Estos recursos aún no están ampliamente
disponibles y se requerirá de una inversión considerable
de capital y de capacitación del personal para mejorar la
situación.
6.3 Control sobre la Profundidad del Muestreo
6.3.1 Técnicas de Toma con Medición de Flujo en el Pozo
(a) Hasta los muestreadores de toma perfeccionados padecen de serias limitaciones
debido a la incertidumbre sobre la profundidad
en la que la muestra entró por primera vez al pozo y el grado de
mezcla que ocurrió posteriormente en la columna del pozo.
(b) Las técnicas de medición de flujo del pozo pueden ser utilizadas en un intento de
establecer el régimen hidráulico en la
columna del pozo y el origen de las muestras recogidas a
diferentes profundidades dentro de dicha columna. Tales técnicas
dan mucho mejores resultados si son utilizadas bajo
condiciones de bombeo (dinámico), que bajo condiciones de no bombeo
(estático). La discusión que sigue se limitará al primer
caso.
(c) Las entradas de agua subterránea a los asociadas con variaciones de conductividad
pozos están normalmente eléctrica y/o
temperatura de la columna de agua del pozo.
Figura 24
Técnicas de meustreo por sorción in situ
(A) Jeringa con cartucho de muestrador de toma
(después de Pankow, et al., 1984)
(B) Acoplado con bomba peristaltica (después de Pettyjohn, et. al., 1981)
Tales variaciones, aunque a veces pequeñas (menos de 0.05 OC
y 5 PS/cm), pueden ser registradas con un equipo
suficientemente sensible (Tate y Robertson, 1975). Los cambios en
los registros de temperatura/conductividad entre la
condición de reposo y durante el inicio del bombeo normalmente
indican los principales niveles del flujo de aguas subterráneas
(Tate, et al., 1970).
(d) Las mediciones de la tasa de flujo vertical a la bomba pueden realizarse mediante
medidores de flujo, impelentes o de impulso
térmico, para velocidades altas y bajas respectivamente. Aunque
la hidráulica del flujo del pozo es compleja, las mediciones,
cuando se interpretan cuidadosamente, pueden indicar las
contribuciones relativas desde varios niveles en el pozo (Tate, et al.,
1970).
(e) La configuración normal para la medición de flujo es con la bomba a profundidad
mínima necesaria para mantener una baja tasa
de bombeo (Figura 25), y, donde sea posible, para no interferir
con los niveles anticipados de flujo. Bajo tales condiciones
(Foster y Robertson, 1977), en los pozos de 500-600 mm de
diámetro, los índices de bombeo de más de 2 1/s deberían
producir flujo turbulento con distribuciones de velocidad
relativamente uniformes. Para pozos de 150 mm de diámetro el índice
correspondiente será de aproximadamente 0.6 1/s. En las
secciones más bajas del pozo bajo los caudales principales, es
posible que prevalezca el flujo vertical laminar con
distribución de velocidad parabólica.
(f) Cuando ambos regímenes de flujo son uniformes, la interpretación semicuantitativa
de los registros de flujo es posible con cierta
seguridad (Figura 25), pero complicaciones ocurren cerca de entradas
principales donde los flujos verticales podrán ser
totalmente no uniformes.
(g) Bajo condiciones favorables se pueden establecer las profundidades de la mayoría
de las zonas productivas del acuífero (Figura
25), y el muestreo de toma en la columna del pozo a la
profundidad correspondiente proporciona una muestra de aguas
subterráneas de origen más preciso. Sin embargo, siempre
existirá alguna mezcla en el pozo y la interpretación de muestreo|
necesita de cuidado.
6.3.2 Aislamiento de Secciones del Pozo Mediante Empaquetadores
(a) El costo relativamente elevado de la instalación de pozos de monitoreo, en
especial en acuíferos profundos, significa que su
número tiene que limitarse a un mínimo y que los pozos
individuales tienen que ser utilizados para el muestreo de diversas
profundidades. Las muestras de aguas subterráneas pueden
obtenerse de tales pozos si los empaquetadores se utilizan para
cerrar intervalos discretos de profundidad, desde los que las
muestras pueden ser obtenidas por medio de alguna forma de
bombeo.
(b) Se puede utilizar un empaquetador individual para el muestreo regular de un pozo
durante su construcción (Figura 26A). Los
empaquetadores normalmente están hechos de goma resistente a la
presión y son inflados contra la pared del pozo,
generalmente utilizando gas comprimido o algunas veces agua
(Welch y Lee, 1987). También se ha informado sobre el uso de
polímeros orgánicos expandibles (Cherry y Johnson, 1982).
Figura 25
Microregistros de conductividad eléctrica y temperatura de un pozo de
monitoreo no revestido en un acuífero de arenisca triasica fisurada
bajo condiciones estáticas y dinámicas que revelan las profundidades
principales de flujo de las aguas subterráneas

(c) Las muestras pueden ser recolectadas desde la sección sellada mediante varios
métodos de bombeo. Se utilizan bombas
sumergibles o dispositivos de impulsión por gas, pero algunas veces
los métodos de impulsión a succión o los vaciadores
comprimidos son adaptados (Johnson, et al., 1987).
(d) Un equipo de doble empaquetador (Figura 26B) se usa para realizar muestreo
secuencial desde intervalos de profundidad en
pozos profundos de monitoreo existentes. Sin embargo, tales pozos
frecuentemente tienen contaminacíón y redistribución de
las aguas subterráneas en sentido vertical (3.4.2), y en tales
casos, no pueden obtenerse muestras representativas aún usando
el sistema de doble empaquetador.
(e) Aunque el concepto de empaquetador es simple, su uso eficiente requiere de
transductores de presión (Figura 25) para
controlar que no se presenten filtraciones directas
alrededor de los empaquetadores desde el intervalo de profundidad por
encima y por debajo.
(f) Los sistemas de empaquetadores equipados con transductores de presión ofrecen la
oportunidad de realizar también pruebas de
conductividad hidráulica y mediciones de velocidad de aguas
subterráneas (utilizando la técnica de dilución en pozo) (Freeze y
Cherry, 1979). Esta puede resultar muy útil para establecer los
niveles más importantes del flujo de agua subterránea a
identificar aquellas relacionadas con el transporte de
contaminantes.
(g) El uso de empaquetadores también continúa presentando numerosos problemas
prácticos. Las unidades más sólidas y
equipadas tienden a ser pesadas y requieren una grúa mecánica o
máquina de perforación para ubicarlas en los pozos.
También existe un riesgo de que los cables y tuberías se
rompan en forma accidental durante la instalación o el equipo se
pierda dentro del pozo. Otro problema es que un sistema de
empaquetador dado solamente puede funcionar a través de un
rango limitado de diámetros y por to tanto se necesitan
varios equipos. Todo esto reduce la facilidad de transporte del equipo e
incrementa el costo de la operación.
(h) Un problema mayor es la dificultad de obtener un sellado adecuado y el riesgo de
ruptura del empaquetador en los pozos, en
especial los que han sido perforados por métodos de percusión.
Puede ser necesario medir con calibrador a inspeccionar con
circuito de televisión cerrado para localizar las secciones del
pozo con paredes uniformes, lo que permitirá la instalación
satisfactoria de empaquetadores.
Figura 26
Sistemas de empaquetadores para las secciones aisladas del pozo
(A) Unida al sistema de muestreo con inyección de gas
(después de Gilham, et al., 1983)
(B) Incorporando una bomba sumergible para el muestreo
(después de Young y Baxter, 1985)

(i) Este problema no está presente en pozos revestidos, pero aquí la dificultad es
que la posición de los filtros predetermina los
intervalos de profundidad que pueden ser probados. Por otra parte, si
el revestimiento sólido que separa los filtros no está
satisfactoriamente rellenado con cemento, los flujos pueden ocurrir
desde los estratos superiores a inferiores de la sección bajo
prueba. Este problema puede atenuarse de alguna manera utilizando tasas
bajas de bombeo (US EPA, 1977) o un sistema de
empaquetador de nivel múltiple (Andersen, 1983).
(j) El uso de empaquetadores de goma en el monitoreo de aguas subterráneas puede
introducir polarización en las muestras
debido a la sorción de ciertas especies químicas y al riesgo de
introducir otras presentes en la goma. (Gillham, et al., 1983).
Pettyjohn, et al. (1981) consideran que la goma es el material
menos indicado para ser utilizado en el equipo de muestreo para
la detección de contaminación de aguas subterráneas por
compuestos sintéticos orgánicos. Así, con este propósito, el período
de contacto entre las aguas subterráneas y el empaquetador
debería minimizarse, y tales sistemas no deberían ser utilizados
como instalaciones permanentes.
6.3.3 Extracción de Agua Intersticial desde Testigos de Perforación
(a) Este método se llama muestreo destructivo porque no puede ser
utilizado varias veces en el mismo pozo. Su uso para el
monitoreo, por lo tanto, está muy
restringido debido al costo excesivo de la perforación repetida. No obstante, este
método
proporciona el control más estrecho
posible de la profundidad del muestreo y la mayor seguridad del origen de la muestra
(Figura 27). A este respecto es superior
a todos los otros métodos. Sin embargo, una desventaja significativa es el volumen
tan pequeño de muestra generada
(normalmente menos de 30 ml). Este, y el método de extracción, restringen el número y
rango posible de análisis químico.
(b) En circunstancias en que se justifica la considerable
inversión, puede ser de gran valor determinar el perfil en profundidad
para parámetros claves en lugares
seleccionados antes de realizar el monitoreo a largo plazo (Figura 28). El método
también
es importante para el muestreo de aguas
subterráneas en acuíferos de roca porosa y los acuitardos arcillosos, para los que
la mayoría de los otros métodos
son mucho menos satisfactorios.
(c) Las muestras del núcleo pueden obtenerse utilizando los
métodos de perforación empleados comúnmente en estudios
geológicos y geotécnicos, incluyendo
equipos tales como la rotación con barra triple y cono diamantado, el tubo
"shelby"
"split-spoon;' de percusión. Sin
embargo, en acuíferos no consolidados, y especialmente en los de arena y grava sin
cohesión debajo de la napa
freática, el muestreo del núcleo es difícil, aunque posible con un sacanúcleos de
pistón (Munch y
Killey, 1985).
(d) El último diseño, conocido como el sacanúcleo para
acuíferos sin cohesión, ha sido utilizado exitosamente en el muestreo
de formaciones de arena y grava con
índices de recuperación reportados de más del 90% hasta profundidades de 35 m
(Zapico, et al., 1987). El
sacanúcleo puede ser de aluminio o plástico y se usa para cada muestra obtenida. El
método
ofrece la ventaja de permitir la
extracción directa del agua intersticial mediante jeringa, y el uso del tubo de muestreo
intacto
para la prueba hidráulica del
laboratorio.
(e) Las pérdidas de agua intersticial por evaporación y de
gases y componentes volátiles pueden ser un problema, aunque
puede reducirse mediante el
sellado inmediato con cera de parafina impermeable.
Figura 27
Perfiles de la zona saturada de cromo hexavalente en aguas
subterráneas cerca a una instalación de disposición de desechos de
la industria metálica que compara diferentes técnicas de
muestreo con control de profundidas (después de Edworthy, 1983)

(f) Para la extracción de agua intersticial, deben
descartarse las partes exteriores del núcleo, ya que pueden estar sujetas a
alteración química o contaminación por
el fluido de la perforación, la cera, etc. El tamaño del anillo a ser descartado depende
del tipo de acuífero y del fluido de
perforación, pero generalmente 2mm es suficiente en roca relativamente poco fracturada
(Barber, et al., 1977). El grado de
invasión y alteración del núcleo puede determinarse añadiendo un tinte o sal de litio
o
bromuro (Edmunds y Bath, 1976) al fluido
de perforación, analizando luego para su presencia en las muestras de agua
intersticial extraídas del núcleo.
(g) Después que la parte exterior ha sido descartada, se
submuestrean las porciones representativas internas del núcleo y se
extrae su agua intersticial. La
extracción puede hacerse mediante centrifugación o presión.
Figura 28
Perfiles químicos del agua intersticial derivados de muestras
centrifugadas del núcleo en la zona saturada de un acuífero de
arenisca triasica que revela severa contaminación aún no
detectada en pozos más profundos de producción
(después de Parker, et al., 1983)

(h) En la extracción por
centrífugadora, el material del núcleo (fracturado en pequeñas partículas si es
necesario) se coloca en
los recipientes adaptados
apropiadamente para muestras geológicas (Figura 28) y que rota a alta velocidad, 2,000 a
14,000
rpm dependiendo del tamaño del
poro de la muestra y del tipo de centrifugadora disponible. El agua intersticial es
desplazada por la fuerza
centrífuga generada (Figura 29).
(i) La cantidad de agua recogida dependerá de la velocidad de
rotación, de la litología de la muestra, del nivel de saturación
inicial, del tamaño de la muestra y del
tipo de centrífugadora (Edmunds y Bath, 1976).
(j) Una variación en esta técnica es utilizar un solvente
(por ejemplo, pentano) para disolver el contaminante de interés del
núcleo y centrifugar la mezcla para
extraer el solvente. Esto es necesario para no perder contaminantes orgánicos volátiles
y
para concentrar los contaminantes
microorgánícos, pero la concentración resultante puede derivarse tanto de la fase
líquida
como de la adsorbida.
(k) Otra variación de esta técnica utiliza un fluido denso a
inmiscible en un modificado recipiente de centrífuga (Figura 29) para
desplazar el agua intersticial mediante
flotación (Kinniburgh y Miles, 1983). Este método fue desarrollado a fin de recuperar la
mayor proporción posible del agua
intersticial mediante la centrifugación directa. El líquido del desplazamiento debe ser
de
alta densidad, baja solubidad de agua,
bajo precio y químicamente inerte. Estas son las características de ciertos
hidrocarburos halogenados (tetracloruro
de carbono, algunos fluorocarburos, etc). Sin embargo el use de estos compuestos
previene el método que esta siendo
aplicado a la investigación de la contaminación orgánica de aguas subterráneas.
(l) La extracción a presión se basa en el principio de
reducción mecánica del volumen del poro mediante energía hidráulica,
neumática o mecánica en una prensa con
filtro. Los núcleos se presionan hasta que no se presente drenaje significativo. Esto
puede necesitar hasta 7 días en el caso de las
muestras arcillosas (Brightman, et al., 1985). La muestra se toma en el fondo
de la cámara de prensa, y se retira utilizando
una jeringa colocada en el drenaje.
(m) Presiones de más de 110 M Pa han sido utilizadas para obtener agua de
arcilla compacta. Para tales formaciones
geológicas, este es probablemente el
método de muestreo más apropiado. También ha sido utilizado para investigar la
migración de las aguas subterráneas a
través de acuitardos (Rudolph y Farvolden, 1988).
(n) Las principales fuentes de polarización de la muestra que resultan de las técnicas de extracción de agua intersticial son:
(i) La muestra recogida se forma por el agua retenida en los
poros y la fracción más móvil puede perderse la perforación o el
manejo antes de la extracción. En muchas
formaciones el agua móvil y retenida estará en equilibrio químico, pero en las
formaciones más heterogéneas este puede
no ser el caso.
(ii) El tratamiento de las muestras requiere de un cuidado especial.
Es imposible evitar desgastificación significativa y pérdidas
por volatización, así como prevenir la
seria aeración de la muestra.
(iii) Existe riesgo de contaminación significativa de la muestra
durante la perforación, en el caso de acuíferos muy porosos o
altamente fracturados que puede
significar que se tiene que descartar mucho núcleo.
Figura 29
Centrifugación para extracción de agua intersticial de núcleos
(A) Principio de drenaje y método de desplazamiento inmiscible
(B) Diseño de los recipientes para
el manejo de materiales geológicos
(después de Edmunds y Bath, 1976; Kinninburgh y Miles, 1983)

7. Pozos de Monitoreo: Diseño e instalación
7.1 Criterios de Diseño
7.1.1 El método más directo, y generalmente confiable, para mejorar el control de la
profundidad del muestreo de aguas
subterráneas es la instalación de pozos
de monitoreo, perforados a propósito a una profundidad dada con un filtro situado
a un intervalo de profundidad conocido.
7.1.2 Una vez que el pozo es instalado correctamente, ofrece la posibilidad de obtener
muestras representativas de aguas
subterráneas a un costo operacional bajo. Si
se emplea de materiales de construcciones Ánertes y se utilizara métodos de
perforación preferidos, la polarizacién de la
muestra sería mínima y una función directa del procedimiento para retirar las
muestras de la instalación (normalmente
impulsión a succián o de gas o bomba sumergible).
7.1.3 Se pueden realizar pruebas hidráulicas en estas instalaciones para estimar los
parámetros hidráulicos del acuífero que serán
requeridos pares el análisis de la migración
de contaminantes. Aunque tales pruebas serán operacionalmente mucho más
simples que aquéllas relacionadas con el use
de sistemas de empaquetadores, los resultados generalmente serán
confiables.
7.1.4 En contraste con la mayoría de los pozos de producción de agua, aquéllos
específicamente diseñados para monitoreo
frecuentemente se acaban con materiales inertes
(tales como pvc, teflón, acero inoxidable), son de diámetros más pequeños
(normalmente menos de 100 mm y en algunos casos
menos de 50 mm) y tienen un área de entrada más limitada
(normalmente menos de 5 m y en algunos casos
solamente 1 m)
7.1.5 El procedimiento de construcción de pozos de monitoreo sigue la misma secuencia
que los de producción; esto es,
perforación, instalación del filtro del pozo
junto con el revestimiento sólido y colocación de un sello sanitario (Keely y
Boateng, 1987). También debería
hacerse el desarrollo de los pozos de monitoreo aunque no es tan importante optimizar su
funcionamiento hidráulico como lo es
minimizar las perturbaciones del régimen geohidráulico a hidroquímico del acuífero.
7.1.6 La seleccién del diseño más apropiado para los pozos de monitoreo debe tomar
en consideración los objetivos y los límites
financieros del programa de monitoreo, los
parámetros de interés y su posible nivel de concentración, el equipo de muestreo
disponible, el régimen de flujo de aguas
subterráneas, la profundidad requerida de muestreo, las condiciones de campo
predominantes, etc,
7.1.7 Una dificultad reconocida en el muestreo de pozos de monitoreo de filtro corto es
la presencia de agua estancada en la parte
superior, que podría tener una composición
diferente que la del agua subterránea en la profundidad de filtro como resultado de
modificaciones químicas y bacteriológicas a
otros procesos. Este problema generalmente se supera limpiando los pozos de
monitoreo mediante un vaciador o una bomba. Sin
embargo, existe un considerable debate en cuanto a la cantidad de
bombeo que se necesita antes del muestreo
(Bryden, et al., 1986; Keely y Boateng, 1987).
7.2 Alternativas de Diseño
7.2.1 Piezómetros Sencillos
(a) Estas son las alternativas más simples y de uso más frecuente entre pozos de
monitoreo. Básicamente consisten de un
tubo-forro plano de plástico o metal, con la parte inferior
(0.5-5 m) perforada o con filtro para permitir la entrada del agua a una
profundidad dada (Figura 30). Pueden ser utilizados para el
muestreo de aguas subterráneas o igualmente para la medición
de la presión hidráulica puntual.
(b) Los materiales más frecuentemente utilizados para el revestimiento son pvc,
teflón, o aceros especiales. Los filtros
normalmente son plásticos hechos a mano o en fábrica
(tales como pvc o teflón) o filtros de alambre enrrollado de acero
inoxidable de ranura contínua.
(c) Después de la perforación, se monta la tubería del pozo con su filtro y se baja
a la profundidad deseada. Un paquete de arena o
grava es colocado hasta 0.2 m por encima de la parte superior del
filtro y se utilizan bolas de bentonita o relleno de cemento
para sellar arriba e impedir el ingreso de agua de niveles más
altos en el pozo. El resto del anillo es rellenado con cemento o
material derivado de la misma perforación. El cemento puede
causar cambios significativos en el pH de los pozos de monitoreo,
afectando algunos determinantes. Luego se construye un tapón y
área de concreto como protección sanitaria para prevenir el
ingreso de agua superficial.
(d) El desarrollo del pozo de monitoreo es muy conveniente para remover sedimentos
finos acumulados provenientes de la arcilla y
los fragmentos de perforación (Keely y Boateng, 1987). Esto se
consigue normalmente utilizando un émbolo de sobretensión,
con ciclos cortos repetitivos de bombeo de alta tasa y
recuperación, o inyectando aire comprimido o agua a través de una
tubería de inyección o una boquilla. Si se utiliza la tubería
de inyección, ésta debería colocarse por lo menos 0.3 m sobre el
filtro. El desarrollo del pozo se continúa hasta que descargue
agua limpia y sin sedimento.
Figura 30
Tubos de pozos típicos de monitoreo de nivel
simple y piezómetros de nivel múltiple

(e) Los pozos de monitoreo de nivel simple también pueden instalarse en acuíferos no
consolidados utilizando puntos de acceso
al pozo colocados directamente por percusión o ariete
hidráulico, lo que evita la necesidad de acabar el pozo.
(f) Es importante que el pozo de monitoreo esté equipado con una tapa de protección
que puede cerrarse, con un tubo de|
ventilación para prevenir la acumulación de gases explosivos.
(g) Sobre todo, este tipo de instalación de muestreo es fácil de diseñar y
construir, y puede ser acabado con materiales inertes si
es necesario. Ofrece la posibilidad de obtener un sello
hidráulico muy bueno de la zona de investigación y un desarrollo
relativamente fácil del pozo para asegurar su funcionamiento
hidráulico adecuado. También permite la realización de mediciones
y pruebas hidráulicas del acuífero.
(h) Una extensión lógica de los pozos individuales de monitoreo de nivel simple es el
uso de grupos de tales pozos con filtros
colocados a diferentes profundidades para permitir el muestreo
desde diversas profundidades dentro de un acuífero en el mismo
sitio. La desventaja principal es que el costo se incrementa
rápidamente con el aumento de la profundidad, y es probable que
sea prohibitivo en acuíferos muy profundos.
7.2.2 Piezómetros Múltiples
(a) Son una alternativa para realizar la misma función que los grupos de pozos de
monitoreo. El arreglo más común es instalar un
grupo de varios piezómetros de pequeño diámetro (con sus
áreas de entrada separadas una de otra en forma vertical con relleno
de bentonita) dentro de un pozo simple de monitoreo (Figura 31).
(b) La instalación de multipiezómetros no es tan fácil como la de los piezómetros
simples, especialmente en acuíferos profundos.
Tiene que hacerse en etapas, colocando el piezómetro más profundo con
su empaquetador de grava y sello de cemento primero,
y luego trabajando sistemáticamente subiendo el pozo, instalando más
piezómetros uno por uno. Es necesario tener
considerable cuidado para prevenir la migración del cemento a través
del empaquetador de grava y es aconsejable formar una
capa de arena escalonada entre el empaquetador y el relleno de cemento.
La limpieza y desarrollo de los pozos
multipiezómetros también es más difícil que las instalaciones
sencillas.
Figura 31
Muestreadores a succión para el monitoreo de la zona no saturada:
(A) Método de impulsión a succión (después de Parizar y Lance, 1970)
(B) Dispositivos de vacío de presión modificados para prevenir el flujo de retorno
(después de Wood), 1973)

(c) Estimar la cantidad de relleno de cemento y/u otros materiales a ser colocados para
alcanzar la profundidad deseada del
siguiente piezómetro también puede presentar dificultades,
debido al tiempo que toma la solidificación del cemento y la
sedimentación del relleno.
(d) Sin embargo, el ahorro financiero del uso de grupos de piezómetros simples es
considerable, y dada la razonable posibilidad de
su adecuado acabado, al menos a profundidades modestas con 2-4
piezómetros por pozo, esta alternativa sigue siendo
atractiva en algunos casos.
(e) Una variante del pozo de monitoreo multipiezómetro comprende la instalación de
muestreadores de impulsión por gas en lugar
de filtros piezómetros a las profundidades deseadas de muestreo.
El pozo de monitoreo de piezómetros múltiples tiene una
cubierta plástica simple (pvc o teflón) que contiene los
muestreadores con filtros de tubo encajados a intervalos de profundidad.
El muestreo se obtiene para el desplazamiento positivo con gas
comprimido a través de un tubo de descarga de diámetro
pequeño conectado a cada muestreador.
(f) La ventaja principal de este diseño es que la limpieza del agua estática de la
cámara de muestreo se consigue rápidamente
debido a su pequeño volumen y la muestra es impulsada directamente a
la botella de recolección. El control sobre la
profundidad del muestreo es excelente y el equipo dedicado evita
la contaminación cruzada. La mayor dificultad es el
mantenimiento porque es imposible recuperar los muestreadores para
limpiarlos o repararlos una vez instalados.
Tampoco son posibles mediciones y pruebas hidráulicas.
(g) Otra variante del pozo de monitoreo multipiezómetro es el uso de un revestimiento
especial. En este diseño se utiliza un pozo
de pvc con numerosas aberturas pequeñas (puertos) a varias
profundidades desde las cuales el agua puede ser muestreada a
través de tubos de muestreo de polietileno de diámetro pequeño
(menos de 5 mm) (Pickens, et al., 1978). El muestreo se
consigue mediante impulsión por succión o bombas de pistón del
tipo jeringa. La instalación de pozos de monitoreo de puerto
múltiple es similar a las instalciones de nivel simple, pero el
desarrollo es más difícil, especialmente en estratos cohesivos.
(h) El diseño ha sido utilizado exitosamente a profundidades moderadas en acuíferos
de arena y grava con napa freática poco
profunda, para obtener perfiles químicos del agua intersticial
(Gillham, et al., 1983) y con varias modificaciones en formaciones
consolidadas fisuradas (Cherry y Johnson, 1982). La ventaja
principal es su bajo costo, pero es muy difícil su instalación
adecuada en muchas condiciones del terreno.
7.3 Selección de Materiales de Construccíón
7.3.1 Los materiales apropiados para el revestimiento y filtro de pozos de monitoreo
(Tabla 6) deben evitar la modificación
inaceptable de la química de las muestras de
aguas subterráneas y asegurar una adecuada vida útil de la instalación. Son
preferibles uniones atornilladas para la
tubería del pozo en vez del uso de pegamentos o cementos porque de esta manera se
evita un origen adicional de modificacián de
las muestras.
7.3.2 Los plásticos (tales como pvc, polietileno y polipropileno) y los metales (tales
como acero galvanizado y de bajo carbón)
pueden interactuar con las aguas subterráneas
disolviendo o adsorbiendo algunos componentes (Barcelona, et al., 1985). Sin
embargo, el significado de tales modificaciones
para la mayoría de las aplicaciones prácticas es cuestionable cuando se
compara con los efectos de los procedimientos
de muestreo.
7.3.3 El asunto crítico parece ser el período de tiempo durante el cual la muestra de
aguas subterráneas se encuentra en contacto
con los materiales de la tubería. Para los
períodos de contacto de menos de 1 día, los efectos con termoplásticos tales como
pvc, polietileno y polipropileno, no parecen
significativos aún cuando el muestreo se realiza para compuestos orgánicos a nivel
de ppb. Para períodos mayores, en algunos
casos la sorción y lixiviación pueden llegar a ser un problema. Sin embargo,
siempre que los pozos de monitoreo sean
limpiados y muestreados el mismo día, estos efectos deberán ser mínimos.
Cuando el pvc se expone a aguas subterráneas
contaminadas por solventes orgánicos sintéticos a 100 a g/1, se comporta en
forma comparable al acero inoxidable o teflón
(Sykes, et al., 1986).
7.3.4 Las aguas subterráneas altamente contaminadas con solventes orgánicos
sintéticos, sin embargo, atacarán y deteriorarán la
tubería y el filtro de pozo de pvc. Cuando se
sospecha que existen altos niveles de contaminación, es preferible el uso de
acero inoxidable o teflón debido a su
carácter resistente a inerte. Los costos pueden reducirse sustituyendo la tubería de pvc
en la porción del pozo de monitoreo sobre el
nivel freático. Las tuberías y los filtros de acero también pueden corroerse
rápidamente en aguas subterráneas de bajo pH
y Eh, y alta salinidad.
7.3.5 Se concluye que los termoplásticos comunes (especialmente el pvc rígido) son
apropiados para la mayoría de las situaciones
de campo y los parámetros de interés siempre
que se sigan .los procedimientos de muestreo apropiados. Por consiguiente y
en vista de su bajo costo, disponibilidad y
fácil manejo son recomendables, excepto en condiciones donde las aguas
subterráneas están altamente contaminadas con
solventes sintéticos.
Tabla 6
Comparación cualitativa de los materiales de construcción
del pozo de monitoreo
Tipo de material |
Reactividad química | Fuerza en compresión | Disponibilidad general | Conveniencia operativa | Costo relativo |
| polivinilo de cloruro (pvc)b | *(*)a | **(*) | *** | *** | * |
| teflónc | * | *(*) | *(*) | ** | *** |
| acero inoxidable (ss) | *(*)a | *** | ** | * | **(*) |
| acero blando | *(*)a | *** | *** | ** | *(*) |
a puede reaccionar con agua subterránea
contaminada o natural
b las propiedades del polipropileno son similares
c marca registra de Dupont
** número de asteriscos significa tendencia creciente de la propiedad indicada
7.4 Métodos de Perforación de Pozos
7.4.1.Las mismas técnicas de perforación utilizadas para la construcción de los
pozos de agua o para la investigación geotécnica
pueden emplearse para las instalaciones de
monitoreo de aguas subterráneas (Tabla 7). Normalmente se utilizan técnicas de
percusión con herramientas de cable y
perforación por rotación, y en algunos casos puede ser apropiado el auger mecánico.
Detalles de las técnicas de perforación
pueden encontrarse en Campbell y Kehr (1973), Scalf, et al. (1981) y Driscoll (1986).
7.4.2 Cualquier técnica de perforación que se utilice para construir pozos de
monitoreo dará como resultado algún grado de
modificación del régimen geohidráulico
a hidroquímico, ya sea de:
(a) Contaminación del acuífero con fluidos de perforación.
(b) Flujos verticales de aguas subterráneas dentro del pozo antes de su terminación, como resultado de la
interconexión de varias profundidades del acuífero a diferente presión hidráulica.
7.4.3 Las técnicas llamadas de "perforación seta" (aquéllas que requieren
del uso de poco o ningún fluido de perforación, como
puede ser el caso con algunas máquinas de
percusión o rotación) son preferidas para la instalación de pozos de monitoreo
(Foster, et al., 1980; Scalf, et al., 1981
Gillham, et al., 1983). Sin embargo, aún estas técnicas pueden dar como resultado
contaminación de las partes más profundas de
un acuífero desde napas superficiales contaminadas.
7.4.4 El método más económico para la perforación de pozos de monitoreo es la
técnica de auger continuo al vuelo (Hackett,
1978/1988 McCray, 1988) debido a sus indices de
penetración rápida y fácil movilidad. Los problemas de derrumbamiento del
pozo y mezcla vertical pueden reducirse
mediante el uso de tubería temporalmente durante la perforación, pero esto reduce
grandemente las tasas de penetración. Los
augers de tronco ahuecado superan la última dificultad. Un mayor problema con
este tipo de equipo es el límite de
profundidad máxima a 50 m en formaciones no consolidadas y que las formaciones de
grava gruesa y roca dura no pueden ser
penetradas.
7.4.5 La perforación de percusión con herramientas de cable, aunque mucho más lenta
que con auger, puede realizarse en
cualquier tipo de formación geológica y tiene
la ventaja que puede utilizarse con adición limitada de fluidos de perforación y
permite la recolección de núcleos. Se
requiere tubería temporal en formaciones inestables y para prevenir mezcla vertical.
7.4.6 Las técnicas de perforación por rotación requieren necesariamente un fluido de
perforación y, por consiguiente, son menos
apropiadas para la construcción de pozos de
monitoreo. Sin embargo, todavía serán utilizadas debido a la falta de
disponibilidad de otro equipo o por razones
económicas, dado sus altos índices de perforación en acuíferos consolidados.
Tabla 7
Resumen de ventajas y desventajas de varios métodos de
perforación para la construcción de pozos de monitoreo
(después de U.S.EPA, 1987)


7.4.7 El fluido de perforación puede ser mezclas de bentonita, polímeros orgánicos
biodegradables, agua o aire comprimido. Todos
éstos afectan en algún grado la calidad de
las aguas subterráneas. Los lodos de bentonita entran en intercambio iónico,
pueden absorber compuestos orgánicos
hidrofóbicos y causan la impermeabilización de las paredes de pozos. Los polímeros
orgánicos aumentan las poblaciones
microbiológicas y afectan las concentraciones de carbón orgánico total (Scalf, et al.,
1981). El agua es mejor pero puede resultar en
la dilución de contaminantes en pozos de monitoreo en acuíferos altamente
contaminados.
7.4.8 El uso de aire comprimido es conveniente, en especial si se requiere
simultáneamente muestreo de núcleo a involucra
formaciones consolidadas. Sin embargo, resulta
en la invasión del núcleo y de la formación adyacente con aire que puede
modificar el Od Eh de aguas subterráneas y
resultar en la precipitación de algunos metales y la pérdida de compuestos
orgánicos volátiles. Esto también puede ser
dañino si éstas presentan contaminantes muy combustibles.
7.4.9 Otra técnica conveniente para colocar los piezómetros a poca profundidad en
acuíferos consolidados es el "jetting hidráulico".
Sin embargo, se necesita extraer grandes
cantidades de agua del piezómetro luego de su instalación antes de utilizarlos con
confiabilidad para el muestreo de aguas
subterráneas.
7.4.10 En conclusión, todos los métodos de perforación dan como resultado cambios en
el régimen de aguas subterráneas. Los
métodos "secos" se
prefieren a los "húmedos", y el uso de tubería temporal es preferible para
reducir la mezcla vertical
dentro del pozo de monitoreo
durante su construcción. Cuando los métodos de perforación húmedos son inevitables,
por
razones económicas o logísticas,
es preferible el flujo repentino de aire o agua. La decisión de cuál utilizar dependerá
de los
parámetros bajo investigación.
7.4.11 Si se tiene que utilizar lodo, espuma o agua como fluido de perforación, es
posible identificarlos con uso de un trazador de
sales de litio o de bromuro, ya que
estos elementos son relativamente fáciles de determinar analíticamente y no se
presentan normalmente en
concentraciones significativas en aguas subterráneas. Su presencia en una muestra de agua
del
pozo de monitoreo por lo tanto
implica contaminación por el fluido de perforación. Para todos los pozos de monitoreo
perforados mediante técnicas de
rotación es necesario un desarrollo cuidadoso y prolongado antes de usarlos a fin de
asegurar que la mayor parte, si no
todo, el fluido de perforación inyectado dentro de la formación a la profundidad de
interés
del muestreo, sea removido.
7.4.12 La mayoría de las técnicas requieren un personal experimentado en equipos de
perforación si se desea conseguir resultados
satisfactorios. La excepción son
los métodos simples y de bajo costo utilizados a poca profundidad, tales como la
percusión mecánica de
piezométros en acuíferos poco consolidados.
8. Monitoreo de la zona no saturada
8.1 Fase Móvil
8.1.1 Significado del Monitoreo
(a) En acuíferos no confinados, la zona no saturada ocupa una posición clave entre la
superficie de la tierra, cerca a la que la
mayoría de los agentes contaminantes se descargan, y la napa
freática, de la que, a través de pozos, se extrae el agua potable
para abastecimiento.
(b) Por esta razón, monitorear los cambios en la calidad del agua intersticial en esta
zona es de gran significado en la detección
previa de amenaza de contaminación de aguas subterráneas. Este
es especialmente el caso cuando la zona saturada es
relativamente gruesa (más de 10 m), ya que en tales situaciones
una advertencia del inicio de carga contaminante subterránea
permitiría tomar medidas de control antes de quo el deterioro
del acuífero sea serio.
(c) El muestreo y monitoreo de la zona no saturada se está practicando más
frecuentemente para detectar los posibles problemas
de contaminación de aguas subterráneas (i) debajo de las
instalaciones de disposición de desechos tóxicos situadas en
acuíferos importantes no confinados (Grantham y Lucas, 1985) y
(ii) de fuentes dispersas tales como prácticas intensivas de
cultivo agrícola (Parker y Foster, 1986; Kirschner y Bloomsberg,
1988). Las características de los principales métodos
disponibles se resumen en la Tabla 8.
Tabla 8
Resumen de las características de las técnica de muestreo
en la zona no saturada

8.1.2 Muestreadores a Succión
(a) El agua intersticial de la zona no saturada puede muestrearse mediante una variedad
de instalaciones no destructivas y
permanentes, quo se basan en el principio de succión o tensión, en
las que el agua es absorbida hacia la cámara de muestra a
través de una jarra porosa aplicando tensión a través de una bomba
de vacío.
(b) Estas instalaciones son conocidas como lisímetros de succión, vacío o tensión,
muestreadores de agua del suelo, etc. (Figura
31). Tanto el tiempo de aplicación de vacío como el de muestreo
son variables, dependiendo de la conductividad hidráulica del
suelo. Los procedimientos típicos implican aplicar un vacío de
unos 450 mm Hg durante 15 minuntos, manteniándolo con una
grapa y muestreando al día siguente.
(c) Una vez que el agua ha llenado la cámara de muestra, ésta puede ser recogida
utilizando el principio de impulsion por succión o
por gas. En el primer caso, quo se limita a instalaciones por
encima de una profundidad límite de 8 m, una tubería angosta es
introducida en el tubo de acceso por el que se aplicó el vacío
para elevar el agua a la botella de recolección en la superficie
(Figura 31A). En el segundo caso, que no está sujeto a ninguna
limitación, dos tubos de acceso están instalados
permanentemente. La recolección de la muestra se realiza
quitando la grapa de captura del tubo de vacío a inyectando gas
comprimido para impulsar la muestra a la botella de recolección
a través del un tubo de descarga (Figura 31B).
(d) Las jarras porosas de los muestreadores a succión se fabrican normalmente de
arcilla cerámica (fundida a alta temperatura) o
algunas veces de vidrio sinterizado o fragmentado, teflón
poroso, etc. Los materiales utilizados más comúnmente para recubrir
las instalaciones de muestreo son pvc o teflón. Algunas veces se
encuentran problemas porque el agua tiende a retroceder al
suelo a través de la jarra porosa cuando se inyecta el gas
comprimido. A fin de prevenir esto, se han introducido modificaciones
de diseño (Figura 31B). Estas modificaciones son necesarias en
medios de baja permeabilidad en los que solamente se
obtienen volúmenes pequeños de muestra.
(e) La instalación de los muestreadores a succión es simple y económica. La
perforación del acceso normalmente puede llevarse a
cabo con un auger manual o mecánico, sin uso de revestimiento
temporal. A fin de evitar la obstrucción de la jarra porosa se
utiliza una arenilla de sílice de 200 mm para formar un
prefiltro y un relleno de cemento de bentonita para sellar el anillo del
pozo.
(f) Se recomienda que las instalaciones se dejen cerca de un año para equilibrarse
antes de comenzar el muestreo, debido a que
los procesos de perforación modifican grandemente el sistema
suelo-aire-agua de la zona no saturada y movilizan algunas
especies químicas adsorbidas (Litaor, 1988), pero raramente se toma
tal precaución.
(g) Varias dudas rodean la representatividad de las muestras obtenidas de este tipo de
instalación (Anderson, 1986); Hornby, et al.,
1988). Se dice que las jarras de cerámica ya sea lixivian
algunos determinantes (tales como Ca, Mg, A1) y/o adsorben otros
(P04, NH4) (Litaor, 1988). El lavado con ácido diluido seguido
de un enjuague meticuloso con agua desíonizada ha sido
recomendado para minimizar este problema (Groover y Lamborn,
1970). Las jarras de vidrio son más inertes, pero cuestan más
y son menos disponibles. También están propensos a problemas
operacionales, siendo más frágiles y teniendo poros de mayor
tamaño, con menor capacidad para soportar tensiones elevadas y
mayor tendencia a sufrir invasión de partículas finas del
suelo.
(h) Los muestreadores a succión no son apropiados para la investigación de la
contaminación microbiológica de la zona no
saturada. Las bacterias fecales y algunos virus siendo filtrados
por las jarras porosas de cerámica (Dazzo y Rothwell, 1974;
Wang, et al., 1974).
(i) El muestreo en suelo de baja conductividad hidráulica es especialmente difícil
porque los índices de flujo a través de la jarra
porosa son bajos y el vacío en la cámara de muestra tiene que
mantenerse por períodos tan prolongados como una semana.
Durante este tiempo pueden ocurrir reacciones fisicoquímicas y
bioquímicas, con la modificación de algunos parámetros (tales
como los componentes sensitivos pH-Eh, determinantes microbiológicos,
etc.). Por otra parte, la succión desciende
drásticamente durante el período de muestreo ocasionando
desgasificación y volatízación, aunque la pérdída de compuestos
volátiles orgánicos puede controlarse utilizando técnicas de sorcidn
in situ.
(j) Finalmente, y más importante, en suelos físurados o estructurados, es probable
que el agua que se filtra evada el muestreador a
succión durante períodos muy lluviosos o de sobrecarga hidráulica.
De esta manera, los análisis de las muestras de agua
obtenida de lisímetros a succión no serán representativos del flujo
total del contaminante que migra hacia la napa freática.
(k) En resumen, los muestreadores a succión son económicos, simples de instalar y
ofrecen la posibilidad de detectar la
contaminación antes que llegue al nivel freático. Sin embargo,
los problemas operacionales son numerosos, los errores,
frecuentes y numerosos agentes contaminantes no se monítorean
confiablemente utilizando tales instalaciones.
8.1.3 Otros Métodos
(a) Aunque no son muy utilizados como los muestreadores a succión, las técnicas de
drenaje libre constituyen una alternativa para
el muestreo de agua gravitacional en suelos con macroporos o fisuras
frecuentes. El principio de la técnica es interrumpir el flujo
descendente del agua insertando un canal de drenaje de tubo de arcilla
o lamina de metal impermeable con un recipiente de
recolección. La instalación se realiza mediante un canal de acceso y,
por consiguiente, se limita a poca profundidad. La ventaja
de este método es que se toma la muestra de un área relativamente
grande, lo cual permite la recoleccián del flujo de
macroporos, y no es necesarío aplicar un vacío para inducir el
muestreo. Por tanto, las modificaciones de la muestra se
minimizan.
(b) Los métodos de muestreo destructibles, que incluyen la extraccián de agua de poro
desde muestras geológicas de núcleo, son
sumamente convenientes para aplicación en la zona no saturada
(Foster y Smith-Carington, 1980; Foster y Bath, 1983) (Figura
32). Esta técnica esencialmente es idéntica a aquélla descrita
para la zona saturada (6.3.3), con las numerosas ventajas y las
restricciones específicas ya discutidas.
8.2 Fase Adsorbida
8.2.1 Aquellos compuestos que son retenidos en la matriz de la zona no saturada
mediante mecanismos de absorción
(por ejemplo metales pesados,
contaminantes orgánicos con elevados coeficientes de partisión, ciertos cationes
intercambiables) demuestran un retraso con
respecto al transporte advectivo. Por consiguiente, puede ser de importancia
determinar su distribución en la fase
adsorbida en la evaluación de contaminación, porque éstas pueden afectar la calidad de
aguas subterráneas y las posibilidades de
restaurar el acuífero a largo plazo.
8.2.2 La evaluación de sus índices de comportamiento y transporte requieren análisis
químico del suelo mismo y esto permite un
control seguro sobre el origen de la muestra.
El método parece atractivo ya que es simple y económico, al menos a
profundidades superficiales donde el muestreo
puede ser efectuado mediante auger manual. Sin embargo, las facilidades de
laboratorio adecuadas para el análisis de los
contaminantes ambientales en tales muestras son poco desarrolladas. Los
laboratorios ya existentes generalmente sólo
son capaces de realizar el análisis relacionado con los parámetros agrícolas
(tales como N03, NH4, K, P04, pH).
8.2.3 Además, el manejo y extracción de la muestra de los componentes de interés son
complejos, así como la interpretación de
los resultados depende mucho del procedimiento
analítico (US-EPA, 1977).
Figra 32
Perfiles de la calidad del agua de la zona no saturada bajo una
laguna municipal de aguas residuales
(A) NH4 y (B) COD de muestras centrífugas el núcleo
(C) Parámetros microbiológicos para material del núcleo
(después de Geake, et al., 1987)

9. Programas de monitoreo de aguas subterraneas
9.1 Definición de Objetivos
9.1.1 El objetivo normal del monitoreo de la calidad de aguas subterráneas es el
detectar y evaluar su distribución espacial y su
cambio en el tiempo.
9.1.2 Los datos generados por el monitoreo deben ser suficientes para tomar decisiones
correctas en to que se refiere al control de
migración de aguas subterráneas de calidad no
deseable, a las limitaciones del uso de aguas subterráneas contaminadas en
forma natural o la especificación del
tratamiento de agua necesario.
9.1.3 La clara definición de los objetivos específicos es un primer paso en el
desarrollo de programas de monitoreo (Figura 33)
Dichos objetivos decidirán el diseño inicial
del sistema de muestreo, la selección de los determinantes a ser monitoreados así
como el método de muestreo necesario.
9.1.4 E1 objetivo del programa de monitoreo de aguas subterráneas puede encontrarse en
una de las siguientes clases principales
(Figura 0):
(a) Monitoreo de detección ofensiva en torno a la supuesta contaminación a fin de determinar la ocurrencia y el grado
de contaminación tan pronto como sea posible.(b) Monitoreo de detección defensiva en torno a las fuentes importantes de aguas subterráneas, a fin de proporcionar
un aviso oportuno de la posible llegada de un frente o pulso de agua subterránea contaminada.(c) El monitoreo de evaluación, a fin de determinar el grado, extensión, y migración de una pluma de contaminación
de agua subterráneas.(d) Vigilancia del abastecimiento de agua subterránea a fin de confirmar su adecuación para un uso propuesto o a fin
de definir los procesos de tratamientos necesarios antes de dicho uso.
9.1.5 En caso que el monitoreo de detección ofensiva o defensiva dé como resultado la
identificación de una contaminación
significativa, serán normalmente seguidos de
un monitoreo de evaluación.
9.1.6 Un elemento esencial de la estrategia de monitoreo de aguas subterráneas es la
acción de seguimiento (Figura 33), como
una consecuencia de la evaluación inicial
de datos. Aún si la acción necesaria puede ser no más que la racionalización del
diseño del sistema, o un cambio en
la frecuencia de muestreo o el rango de determinantes a ser analizados.
Figura 33
Monitoreo de la calidad de aguas subterráneas:
Esquema general de desarrollo de programas

9.1.7 Si se detecta una contaminación significativa, sin embargo, tal acción puede
tener que incluir el abandono de fuentes de
aguas subterráneas contaminadas, su bombeo
continuado por restricción de la migración del agente contaminante, y/o el
control o eliminación de la supuesta fuente de
contaminación y, donde sea practicable, el suelo contaminado adjunto. Las
tecnologías de la limpieza del acuífero
continúan siendo muy costosas y en muchos casos problemáticas, por lo que en la
mayoría de los casos no es posible que sean
factibles en la América Latina y el Caribe para el futuro previsible.
9.1.8 Es necesario repetir que la vigilancia de la calidad de aguas subterráneas
bombeadas es completamente inadecuada para la
detección oportuna de la contaminación del
acuífero. Donde primero se detecte la contaminación mediante este método es
inevitable que un gran volumen del acuífero
estará seriamente, o incluso irreversiblemente dañado y que el control de
contaminación y la medida de recuperación
serán muy costosas.
9.2 Principios del Diseño y Desarrollo de Sistemas
9.2.1 El requisito básico del sistema de monitoreo es determinar la distribución de
los parámetros de calidad de aguas
subterráneas selecccionadas y recolectar
datos suplementarios sobre el flujo de las aguas subterráneas como una ayuda a
su interpretación.
9.2.2 El diseño del sistema tendrá una función de tres factores:
(a) El objetivo del monitoreo y el nivel de interés son las mayores consideraciones.
Los programas de monitoreo locales
normalmente se concentran alrededor de conocidas o potenciales fuentes
de contaminación o instalaciones de abastecimiento
de aguas subterráneas específicas. Los programas de monitoreo
regionales necesitan evaluar las fuentes difusas de
contaminación, tales como el uso agrícola de la tierra y la
precipitación atmosférica. Dichos factores también determinan la
extensión en la cual el sistema de monitoreo hace uso de pozos ya
existentes, con todas las limitaciones inherentes que éstos
implican.
(b) La complejidad del regimen de aguas subterráneas, incluyendo los patrones de flujo
regional, el posible grado de
heterogeneidad hidráulica y las relaciones de aguas
superficiales-subterráneas.
(c) Las consideraciones económicas que inevitablemente restringirán el alcance del sistema propuesto.
9.2.3 Cualquiera que sea la situación, es esencial que el diseñador del sistema
considere el significado de la heterogeneidad
hidráulica vertical y lateral en relación con
el nivel de interés en la calidad de aguas subterráneas, en caso que se generen
resultados útiles. Debido a esto, el número
necesario de puntos de muestreo por área y profundidad unitaria del acuífero debe
considerarse como una función de grado de
heterogeneidad hidráulica (Ward, et al., 1979). El conocimiento hidrogeológico es
esencial en el diseño de sistemas, ya que una
evaluación realista de posible carácter y complejidad del regimen de flujo de
aguas subterráneas es un prerequisito
fundamental.
9.2.4 El tipo de instalación de muestreo seleccionado deberá considerar las
peculiaridades de los grupos de determinantes bajo
investigación, especialmente su inestabilidad
y corrosividad.
9.2.5 La profundidad seleccionada para colocar el filtro en los pozos de monitoreo
depende de las propiedades de contaminantes
principales bajo investigación (en especial la
densidad), y si el regimen de aguas subterráneas posee componentes de flujo
verticales importantes. La situación más
común es el situar los filtros inmediatamente debajo de la zona de la fluctuación del
nivel freático natural, pero si se sospecha de
contaminantes inmisibles (ya sean más livianos o más pesados que el agua),
entonces esto tendrá que modificarse. Los
hidrocarburos aromáticos livianos tienden a flotar por encima del nivel freático y los
hidrocarburos clorinados densos tienden a
sumergirse a la base de los acuíferos y acumularse sobre superficies
impermeables (Figura 8).
9.2.6 La selección de los lugares más apropiados para el emplazamiento de
instalaciones de muestreo puede ayudarse
considerablemente, bajo algunas circunstancias
desde la superficie, por mediciones indirectas utilizando técnicas geofísicas
o detección de gases (Tabla 9).
9.2.7 Bajo circunstancias favorables, los resultados de dichos estudios pueden
proporcionar información sobre estratificación
geológica, grado de fisuración del acuífero,
profundidad del nivel freático o lecho del acuífero, variación en la salinidad de
aguas subterráneas y el tamaño de plumas
de contaminación. Semejante conocimiento ayudaría a la racionalización de los
lugares de muestreo, la reducción de la
densidad de pozos necesarios y las profundidades preferidas para los filtros de pozos.
La presencia de residuos enterrados en
cilindros, fosas a otras excavaciones también pueden detectarse y esto es
tremendamente importante para evitar lugares
peligrosos para la perforación del pozo de monitoreo.
9.2.8 Mientras los estudios geofísicos de superficie han sido utilizados mucho tiempo
en la exploración del abastecimiento de
aguas subterráneas, su aplicación en los
estudios de contaminación de aguas subterráneas es relativamente nueva. La
interpretación de los resultados en este
contexto necesita un personal especializado y la verificación en relación tanto con la
estructura geológica como con la calidad de
aguas subterráneas, a través de la perforación y muestreo directo.
9.2.9 Un sistema de monitoreo de detección ofensiva normalmente comprime un grupo de
pozos gradiente hidráulico debajo de la
fuente potencial de contaminación, con la
añadidura de por lo menos una en dirección opuesta. Esta última es necesaria para
evaluar las variaciones de la calidad del
fondo. El número de pozos por fuente de contaminación potencial es esencialmente
función de la dimensión de la fuente
involucrada y de la heterogeneidad hidrogeológica; comúnmente cuatro es considerado
como mínimo en la literatura (US-EPA, 1977;
Plumb, 1987). En acuíferos heterogéneos y para fuentes de gran contaminación
será necesario un número mayor.
9.2.10 Un sistema de monitoreo de detección asociada con un abastecimiento de agua
subterránea normalmente se encuentra
localizado en un arco voltáico
defensivo, tomando en cuenta la dirección del flujo de aguas subterráneas locales, la
forma del
cono de depresión de bombeo y la posible
existencia de líneas de flujo preferenciales. La elección de profundidad de filtro es
más difícil en este caso, debido a las
grandes fluctuaciones artificiales en el nivel freático consecuente del bombeo, y el
posible transporte profundo de
contaminantes como resultado de heterogeneidad hidráulica.
9.2.11 En el monitoreo de evaluación, el número total y la densidad de pozos de
monitoreo generalmente es mucho más grande.
Esto resulta de los requisitos de
establecer la distribución tridimensional de contaminantes en el sistema de aguas
subterráneas. El número puede
reducirse, en algún grado, si la localización de la fuente de contaminación, las
características del acuífero local
y las direcciones de flujo de aguas subterráneas son conocidas. Los pozos de monitoreo
normalmente serán instalados a lo
largo de líneas perpendiculares a la dirección de flujo de aguas subterráneas gradiente
hidráulico abajo desde la supuesta
fuente de contaminación
9.2.12 En los casos de contaminación regional difusa y contaminación de fuentes
puntuales supuestas en lugares con una
profunda zona no saturada,
debería considerarse el incluir algún muestreo de aquella zona en los programas de
monitoreo,
en vista de la gran
posibilidad de detección oportuna del inicio de cualquier contaminación (Parker y
Foster, 1986; Kirschner
y Bloomburg, 1988).
9.2.13 En los estudios regionales de calidad de aguas subterráneas, los pozos ya
existentes con frecuencia son incorporados en
los sistemas de monitoreo por
razones de economía. Los criterios para la selección de los pozos ya existentes debería
seguirse mediante la selección de
aquellos con la más corta longitud de filtro sobre el intervalo de profundidad más
apropiado, con la adecuada
protección sanitaria de la superficie y el registro geológico más seguro a fin de
ayudar a la
interpretación que sigue.
9.2.14 La instalación de sistemas grandes de monitoreo de aguas
subterráneas siempre debería llevarse a cabo en fases, de
manera que los resultados de la
fase inicial puedan proporcionar información para optimizar el diseño posterior. La
frecuencia del muestreo y el
número de determinantes analíticos normalmente pueden reducirse sustancialmente una vez
que se ha determinado el grado
de variación en la calidad de las aguas subterráneas.
9.2.15 Las variaciones temporales pueden ocurrir como resultado de incidentes de carga
aislados o del bombeo del pozo, pero las
fluctuaciones cíclicas más
comunes son anuales. Así, el muestreo más frecuente para el mayor rango posible de
determinantes generalmente se
realiza durante el primer año de monitoreo.
9.3 Procedimientos y Precauciones Operacionales
9.3.1 Comentarios Generales
(a) Cuando se extraen las aguas subterráneas de un acuífero están sujetas a
modificación fisicoquímica como resultado de los
cambios de presión y temperatura, exposición a la luz solar y
contacto con la atmósfera. Esta sección trata de las
precauciones prácticas que son necesarias para obtener
resultados de monitoreo seguros cuando el procedimiento de
muestreo implica la recuperación de una muestra líquida del
pozo para análisis, ya sea en el campo o en un laboratorio de
base.
(b) Una operación inicial y crítica es la limpieza del pozo, para asegurar que la
muestra recogida provenga directamente del
acuífero. Además, el método de recolección, filtración,
preservación y extracción de las muestras debe tomar en cuenta las
propiedades de los tipos de determinantes bajo investigación.
9.3.2 Limpieza de Pozos
(a) El agua anómala, a menudo estancada (contaminada directamente desde la
superficie o la corrosión de las tuberías del pozo)
se acumula en los pozos no bombeados. Esta agua debe ser
eliminada antes de llevar a cabo el muestreo.
(b) Ya que los efectos son más serios en la porción de la tubería sólida del pozo,
la limpieza se realiza mejor desde el nivel del
agua hasta la base del pozo (Robin y Gillham, 1987).
Tabla 9
Resumen de métodos indirectos de la investigación del flujo
y de calidad de las aguas subterráneas


(c) Criterios empíricos, tal como la remoción de 5 ó 10 volúmenes del pozo, a
menudo se usan con este propósito pero es
preferible verificar la limpieza adecuada mediante el monitoreo
en la línea de descarga para conductividad eléctrica (CE),
temperatura (T), pH y Eh (pE) a oxígeno disuelto (OD).
(d) El tiempo que toma limpiar un pozo hasta que bombee una alta proporción de agua
del acuífero está relacionado con su tasa de
bombeo y diseño y la transmisibilidad y heterogeneidad del
acuífero. Tiempos de limpieza más cortos pueden esperarse en
pozos de monitoreo de diámetro pequeño en acuíferos de alta
transmisibilidad.
(e) Teóricamente se pueden generar curvas de la proporción del agua bombeada con el
tiempo de limpieza, basándonos en análisis
del bombeo de pozos con almacenamiento significativo
(Papadopulous y Cooper, 1987) (Barcelona, et al., 1985). Grandes
aumentos en la tasa de bombeo no producen correspondientes
aumentos en la proporción del agua del acuífero después de un
tiempo dado.
(f) Este tipo de estimado, sin embargo, debería tomarse solamente como guía general
para los tiempos de limpieza, en vista de la
incertidumbre en la estimación del valor apropiado de transmisibilidad
a ser utilizado, por ejemplo, en un pozo de filtro corto en
una formación profunda.
(g) Barber y Davis (1987) también han analizado el problema de la limpieza y concluyen
que, por un error de muestreo
razonablemente pequeño en los pozos regularmente muestreados,
más del doble del volumen del pozo necesita eliminarse, y
que aún después de este período, debe realizarse el muestreo a
profundidades inferiores a las que fue ubicada la bomba.
9.3.3 Recolección de Muestras
(a) El programa de recolección de muestras debería extenderse de acuerdo con los
determinantes bajo investigación. Los
procedimientos en el sitio de muestreo, los volúmenes de la
muestra y los requisitos de preservación también se dictarán
mediante el método analítico propuesto. Un resumen de los
procedimientos, las técnicas de preservación y los tiempos de
almacenamiento permisible se presentan en la Tabla 10.
(b) Las muestras deberían recogerse tan cerca como sea posible de la descarga de la
bomba, interviniendo un mínimo de cañería.
Si se recolecta desde una llave de agua ya existente, es importante
asegurarse que ésta no contamine la muestra, utilizando
una manguera de curva S si es necesario.
(c) El recipiente para la muestra debería enjuagarse completamente con una porción de
muestra. En caso que se haya instalado
una celda en línea para monitorear los cambios en CE, T, pH, OD
o Eh, debería instalarse una unión T aguas arriba para facilitar
la recolección de la muestra.
(d) Para la mayoría de los determinantes, los recipientes de polietileno o vidrio con
tapa hermética son adecuados, pero para
ciertos determinantes deben utilizarse recipientes
especiales. Los recipientes de muestra siempre deberán llenarse hasta el
borde, evitando la aeración a través de la salpicadura.
9.3.4 Filtración de Muestras
(a) Las muestras de aguas subterráneas a menudo contienen sólidos suspendidos que se
derivan de los pozos de monitoreo, que
si no se eliminan, pueden influir en los resultados analíticos.
Las reacciones posibles entre el agua y los sólidos suspendidos
incluyen el intercambio de iones y la disolución de material en
partículas y coloidal. Adicionalmente, la acidificación de la
muestra puede disolver los sólidos suspendidos y producir
resultados falsos.
(b) Se recomienda la filtración en la mayoría de los casos aún cuando aparentemente
no se presentan sólidos suspendidos. Sin
embargo, no es recomendable filtrar las muestras por análisis
orgánico o determinaciones microbiológicas ya que esto puede
dar como resultado la pérdida del determinante de interés.
(c) La filtración debería realizarse en la cabezera del pozo, preferiblemente
utilizando una unidad de filtración en línea a la presión
de la bomba de muestreo. Donde esto no es posible, se acepta para la
mayoría de los determinantes una unidad de filtración a
presión, utilizando nitrógeno comprimido o inyección de aire.
Para volúmenes pequeños se recomienda una jeringa con filtro.
Los equipos de muestreo de filtración al vacío no son
recomendables porque estimulan la pérdida de gases disueltos y
compuestos volátiles
(d) La selección del filtro depende de los determinantes bajo investigación. En
general, se recomienda un filtro de acetatocelulosa
de 0.45 um tamaño de poro. El filtro permitirá el paso de
algunas bacterias y material coloidal, pero los tamaños más pequeños
de los poros tienden a obstruirse rápidamente. Si la muestra
está turbia, será necesario un prefiltro de fibra de vidrio. Si es
posible encontrar solventes orgánicos sintéticos, los medios de
filtro orgánico (nitrato de celulosa, acetato de celulosa o
policarbonato) no deberían utilizarse y se recomienda fibra de
vidrio o teflón donde la filtración sea necesaria (Barcelona, et al.,
1985).
9.3.5 Preservación de Muestras
(a) La preservación de las muestras se recomienda ya que los determinantes pueden
cambiar la concentración en el tiempo entre
la recolección y el análisis. La preservación
comúnmente implica añadir ácido a pH=2 para prevenir la precipitación metálica
y/o almacenamiento en 48C pará retrasar cualquier reacción
bioquímica. Los métodos para los determinantes que se presentan
en la Tabla 10 poseen técnicas de preservación comunes de
manera que pueden recogerse y almacenarse en el mismo
recipiente (Figura 34).
Tabla 10
Resumen de procedimientos y precauciones de muestreo para
grupos específicos de parámetros
(basado en parte en DoE-SCA, 1980)

(b) Si es posible, el transporte al laboratorio base y el almacenamiento posterior
antes del análisis deberá ser a 40C. Los tiempos
máximos de almacenamiento recomendados para diferentes
determinantes varía de 24 horas a 6 meses (Scalf, et al., 1981;
Barcelona, et al., 1985) y estos tiempos deben tomarse en cuenta
cuando se planifican los programas de monitoreo.
9.3.6 Control y Garantía de la Calidad
(a) El control de calidad de los procedimientos de muestreo y los resultados
analíticos es discutido comprensiblemente por Hunt y
Wilson (1986). Tal control es necesario para evaluar los errores
sistemáticos que se originan del tratamiento de la muestra,
transporte y almacenamiento y de los procedimientos del
laboratorio. Particularmente esto es importante en los programas de
monitoreo a largo plazo.
(b) Se recomienda el uso de blancos de campo y muestras artificiales y Barcelona et al.
(1985) han sugerido rangos de
concentracien para las últimas.
(c) Con tal propósito tambián es altamente recomendado recolectar y retener las
muestras con y sin filtración, acidificación, etc. y
analizar algunas de las muestras no escogidas a fin de
identificar cualquier efecto negativo de los procedimientos de
preservación de muestra.
(d) También se desea incorporar prácticas de garantía de calidad en los programas de
monitoreo a largo plazo. Tales prácticas|
requieren que la responsabilidad para cada paso en el muestreo y
procedimiento analítico, incluyendo la custodia de la muestra
durante el transporte, esté claramente definida, bien
documentada y sujeta a inspecciones externas periódicas. En este
contexto es importante la adecuada identificación de las
muestras, especialmente cuando se trata de grandes programas de
monitoreo
9.3.7 Observación Final
(a) En este manual se que ha enfatizado que, para determinar las concentraciones de
algunos determinantes inestables
representativos de los valores en el acuífero, se necesitarán
análisis o extracción en el sitio en forma estable. Esto es
especialmente el caso para los gases disueltos, y en consecuencia
en el del pH, el ión de bicarbonato, -el Eh y OD y los
contaminantes volátiles (Figura 2).
(b) Asimismo debe enfatizarse que en la investigación de contaminación y monitoreo de
evaluación detallados, puede ser de
considerable importancia recolectar muestras de la fase sólida y
extraer y analizar la fase absorbida, ya que esto puede ser
crítico en la interpretación. Esto es obviamente sólo en el
caso en que se trata de contaminantes absorbidos tales como
bacterias, virus y algunos compuestos orgánicos sintéticos.
Figura 34
Diagrama de flujo óptimo para la recolección de muestras de
aguas subterráneas para análisis químicos de laboratorio

9.4 Parámetros Indicadores de Contaminación
9.4.1 La selección de los determinantes a ser analizados se determina esencialmente
por el uso del agua subterránea en el área
monitoreada o investigada. Cuando se trata de
abastecimiento de agua potable, es preferible que todos los compuestos
mencionados en la Tabla 1 sean analizados, al
menos ocasionalmente.
9.4.2 También es posible dar algunas indicaciones generales sobre los tipos de
actividad potencialmente contaminante que es
posible que generen un contaminante dado
(Tabla 3). La identificación de los indicadores de contaminación confiables es un
asunto extremamente importante en vista
de los altos costos de muchos análisis de laboratorio y el potencial ahorro al
utilizar indicadores.
9.4.3 El desarrollo de indicadores de contaminación fue iniciado en microbiología
debido a la impractibilidad técnica y elevado costo
de tratar de monitorear organismos patógenos
individuales en suministros de agua.
9.4.4 Las características de un indicador de contaminación ideal son:
(a) Su procedimiento analítico debe ser simple, rápido y económico.
(b) No debe presentar problemas serios de muestreo debido a modificación fisicoquímica.
(c) Debería estar presente en aguas subterráneas en concentraciones más elevadas que los contaminantes
correspondientes.
(d) Su variación debería mostrar correlación positiva con la de los contaminantes correspondientes.
(e) Al menos, debería ser tan persistente y móvil en los sistemas de aguas subterráneas como los contaminantes
correspondientes.
9.4.5 En el caso de contaminación microbiológica fecal de aguas subterráneas, las
características requeridas restringen la
selección del organismo indicador a
coliformes totales (CT), coliformes fecales (CF) y estreptococos fecales (EF), que son
bacterias aeróbicas, y a la bacteria
anaeróbica Clostridium perfringens. Generalmente los CF se aceptan como los más
útiles. Hay posibilidad que los EF sean
más persistentes que los CF en los sistemas de aguas subterráneas, y, por lo tanto,
más convenientes como indicadores de la
posible presencia de tipos persistentes de virus. También se ha constatado la
relevancia- de CT con la presencia
relativamente difundida de los organismos coliformes no fecales en las aguas
subterráneas poco profundas,
especialmente en climas tropicales.
9.4.6 Los indicadores más prometedores de contaminación química de aguas
subterráneas incluyen varias combinaciones de los
siguientes parámetros: EC, pH, Eh, OD, Cl, N03
o NH4 y B. La selección dependerá del tipo de actividad contaminante
involucrada.
9.4.7 El desarrollo de un indicador adecuado de contaminación orgánica de aguas
subterráneas es un asunto muy importante. El
más prometedor desarrollado hasta ahora es el
carbón orgánico disuelto (COD) (conocido en algunos casos como COT). Este
es el más útil como indicador de la posible
presencia de hidrocarburos (Spruill, 1988) y/o compuestos orgánicos sintéticos,
que son agentes serios de contaminación de
agua aún a concentraciones muy bajas, siempre que la fuente de contaminación
también contenga una carga subterránea pesada
de carbono orgánico en otras formas (por ejemplo, como ocurriría en el caso
del lixiviado de rellenos sanitarios,
infiltración de lagunas de aguas residuales, fugas de alcantarillado, etc.).
9.4.8 Todavía existe poca experiencia internacional en el uso del COD como indicador
de contaminación de aguas subterráneas, y
existen pocos datos difundidos sobre las
concentraciones de fondo, especialmente en climas tropicales. Numerosos
compuestos pueden contener COD,
incluyendo aceites y grasas, ácidos húmicos y fúlvicos, detergentes sintéticos,
ácidos
orgánicos, etc. Las concentraciones de
COD superiores a 2 ó S mg/1 deben considerarse como elevadas y probablemente
indicativos de contaminación.
9.4.9 Se conoce que problemas ocurren con la inadecuada repetición analítica para COD
y probablemente relacionados con la
frecuente presencia de concentraciones mucho
más elevadas de carbono inorgánico (como bicarbonato) en las aguas
subterráneas. El procedimiento analítico
implica tres pasos. primero, acidificación y eliminación de especies de carbono
inorgánico; segundo, oxidación de carbono
orgánico; tercero, cuantificación del C02 producido, usualmente por
espectrometría de adsorción infrarroja.
Estos pasos presentan la posibilidad de variación seria en las mediciones COD debido
a causas tales como la eliminación
incompleta de carbono inorgánico y/o la pérdida de fracciones orgánicas volátiles.
9.4.10 Por otra parte, el COD no es un indicador sensitivo en que la contaminación
orgánica de aguas subterráneas está limitada a
un solo compuesto sintético
altamente tóxico (tal como un hidrocarburo alifático o aromático clorado), como
resultado de
fugas en tanques de almacenamiento
a otras causas, ya que tales compuestos son serios agentes contaminantes de agua
en el rango de ppb. En este caso,
el indicador más prometedor es VOC, pero presenta problemas formidables de
muestreo debido a las pérdidas
volátiles, contaminanes de interés. como lo hacen los contaminantes de interés.
9.5 Utilización de Resultados de Monitoreo
9.5.1 Condiciones Hidrogeológicas
(a) Tanto la recopilación de los datos de premonitoreo y el programa de monitoreo
generan información sobre las condiciones
hidrogeológicas: distribución de acuíferos y acuitardos,
ubicación de las áreas de recarga y descarga, direcciones de flujo de
aguas subterráneas, etc.
(b) Los métodos de procesamiento de dichos datos no están dentro del alcance de este
manual y se debe referir a textos
específicos (por ejemplo, Custodio y Llamas, 1976; Freeze y
Cherry, 1979, Jackson, 1980).
(c) Demás está decir que esto normalmente implicará la representación de la
estructura mediante mapas areales y secciones
transversales, redes horizontales y verticales de flujo basadas
en el potencial de aguas subterráneas (de las cuales se puede
realizar cálculos de velocidades promedio), etc.
(d) Los programas de computadora están ahora disponibles para compilar datos
hidrogeológicos, pero la interpretación final
necesita los servicios de un hidrogeólogo experimentado.
9.5.2 Detección Ofensiva/Defensiva de Contaminación
(a) Los datos de la calidad de aguas subterráneas generados por el monitoreo, pueden
presentar fluctuaciones complejas,
presentando problemas de correlación espacial y serial.
(b) La detección de contaminación generalmente se intenta comparando datos de series
descendientes y ascendientes de tiempo,
pero las fluctuaciones externas complican grandemente este
proceso y frecuentemente hacen que la detección primaria de
contaminación sea más difícil.
(c) Cuando los determinantes de interés no ocurren en forma natural en las aguas
subterráneas, solo su presencia confirmada
puede ser suficiente para indicar contaminación y justificar una
programa de evaluación.
(d) Sin embargo, si los determinantes de interés también se encuentran presentes en
forma natural a concentraciones bajas, la
detección de contaminación no es tan fácil. La gran necesidad
de una caracterización adecuada de antecedentes de
subterráneas es evidente.
(e) Las técnicas estadísticas pueden utilizarse-para ayudar a determinar si las
diferencias en los datos aguas arriba y aguas abajo
son significativas. La mayoría de ellas se encuentran
disponibles en programas de microcomputadoras.
(f) Entre estas pruebas, las utilizadas más comúnmente son varias versiones de la
prueba Student-t, que determina si el promedio
de los grupos de datos de inclinación descendiente son
significativamente más elevados que los grupos ascendentes
correspondientes (Loftis, et al., 1987). - El usuario debe seleccionar
un nivel de significancia contra el cual se examina la
hipótesis de los promedios iguales. Aumentando el número de análisis
en cada grupo de datos se incrementa el poder del
examen. Sin embargo, promediar las concentraciones en diferentes pozos
reduce la sensibilidad de la detección y se han
propuesto métodos alternativos.
(g) Las tendencias en pozos de monitoreo individuales pueden determinarse mediante
regresión lineal de datos seriales de
concentración o comparando sus inclinaciones mediante una
variación de la prueba Student-t (Loftis, et al., 1987).
Generalmente se prefiere el muestreo trimestral para este
análisis (Gibbons, 1987) que es mejor para detectar los cambios que
se desarrollan lentamente en la calidad de las aguas
subterráneas.
(h) Para reducir el efecto de las variaciones estacionales en los análisis
estadísticos, Loftis, et al. (1987) sugieren que las
diferencias en la concentración entre cada pozo aguas abajo y el
valor aguas arriba (aproximadamente para la misma fecha)
sean analizadas como datos individuales. Estos puntos de datos
pareados pueden luego ser analizados para ver sus
tendencias.
(i) Estos y otras pruebas estadísticas pueden ser útiles para detectar
contaminación, pero sus suposiciones y limitaciones deben
comprenderse claramente. Se recomienda que, cuando sea posible, se
realice más de una prueba, y los resultados sean
comparados de manera crítica y conciliados con datos hidrogeológicos
de campo.
9.5.3 Evaluación de Contaminación
(a) La distribución de contaminantes individuales normalmente se representa primero
mediante isoconcentraciones tanto en
mapas areales como en secciones transversales.
(b) Los procedimientos para mapear las concentraciones varían desde interpolación
linear simple (ya sea manualmente o utilizando
programas de computadora) hasta métodos geoestadísticos
sofisticados ("kriging") que ofrecen la posibilidad de extrapolar los
perfiles de isoconcentración, expresando los posibles errores
involucrados en tal predicción y separando las anomalías locales
de las variables regionalizadas (Davis, 1986).
(c) En la mayoría de los casos, la simple-interpolación y extrapolación manual será
suficiente, pero cuando los cálculos más
precisos posibles de las concentraciones son críticos, se
deberá considerar "kriging". Sin embargo, siempre será necesario
conciliar las extrapolaciones de la computadora con el modelo
conceptual hidrogeológico de flujo de aguas subterráneas.
(d) Los estimados de, las tasas dé migración del contaminante pueden realizarse
utilizando modelos analíticos simples de
transporte del contaminante, o numéricos más complejos, que
porporcionan predicciones de las distribuciones futuras del
contaminante. Tales modelos solamente deberán utilizarse cuando
los datos hidrogeológicos detallados se encuentren
disponibles para su formulación y cuando hayan sido calibrados
satisfactoriamente con las distribuciones del contaminante.
9.5.4 Almacenamiento y Recuperación de Datos
(a) De todas las discusiones anteriores, se concluirá que la recolección e
interpretación de los datos de calidad de aguas
subterráneas es un proceso que toma tiempo y que es
relativamente costoso. A menudo los objetivos de los programas de
monitoreo no pueden alcanzarse debido a un inadecuado
almacenamiento y archivo de los resultados básicos de monitoreo.
(b) Los datos históricos son invalorables cuando se trata de interpretar cambios
temporales en la calidad de las aguas
subterráneas y deberán tratarse como tal.
10.1 En el montaje de programas de monitoreo de la calidad de aguas subterráneas, es
esencial definir claramente el objetivo, ya
que esto determinará los parámetros que necesitan
ser analizados, el tipo de instalación de muestreo y el diseño de la red de
monitoreo requerida. Es importante evaluar el
significado y confiabilidad de los resultados generados y no emprender el
monitoreo sin sentido a menos que exista un
compromiso de acción apropiada de seguimiento.
10.2 El objetivo más frecuente será proporcionar un preaviso del inicio de la
contaminación de los acuíferos o del peligro de
contaminación en los pozos de abastecimiento de
agua, o definir la distribución precisa de los agentes contaminantes en un
acuífero ya contaminado.
10.3 Para estos propósitos, los métodos tradicionales tales como el muestreo de la
descarga de pozos de producción o el
muestreo de toma en pozos no bombeados, a menudo
tendrán serias limitaciones o serán completamente inadecuados, como
resultado del control insuficiente de la profundidad
y origen del muestreo y/o la pérdida de determinantes inestables. Estos
métodos continuarán siendo utilizados pero deben
reconocerse sus limitaciones cuando se trata de interpretar y aplicar los
resultados de los programas de monitoreo.
10.4 Otro interés principal al monitorear aguas subterráneas es la vigilancia de la
calidad del abastecimiento de agua potable. En
este caso los métodos tradicionales generalmente son
más adecuados, pero aún falta perfeccionar considerablemente la
recolección y manejo de las muestras y en la
seleccíón de íos parámetros a ser analizados.
10.5 Muchas de las técnicas perfeccionadas de muestren actualmente han sido
desarrolladas para superar los problemas
fundamentales mencionados anteriormente, pero pueden
resultar costosas y requerir importación (Tabla 11). Su aplícacíón
debería evaluarse de manera crítíca en relación a
la importancia del problema, existente o potencial bajo investigación.
10.6 Generalmente, el método más económico, tecnológicamente simple, y más
adecuado para mejorar el monitoreo será la
instalación de pozos perforados con este fin (cada
uno con intervalo corto de filtro sobre un rango de profundidad
seleccionado), muestreados periódicamente con un muestreador
portátil apropiado, dependiendo de los parámetros requeridos
y de la profundidad del muestreo. La excepción será
cuando está involucrado el muestreo de un acuífero muy profundo,
cuando otras técnicas pueden ser preferidas por
razones económicas.
10.7 La necesidad de contar con experiencia hidrogeológica, y de comprender el
régimen de flujo de aguas subterráneas, en el
diseño de las redes de monitoreo y la
interpretación y aplicación de sus resultados, no pueden dejar de tomarse en cuenta.
Tabla 11
Costo relativo y requisito de divisas para la adquisicón de equipo de
muestreo de aguas subterráneas en América Latina y El Caribe

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(las siguientes instituciones pueden proporcionar información adicional
y absolver
preguntas sobre métodos de muestreo y estrategias de monitoreo)
British Geological Survey
Hydrogeology Research Group
Maclean Building
WALLINGFORD OX10-8BB, Gran BretañaRijksinstituut Volksgezondheid an Milieuhygiene
Postbus 1
3720 BILTHOVEN, The NetherlandsUniversidad Nacional Autónoma de México
Instituto de Geofísica
Ciudad Universitaria
Apartado Postal 22-582
CP 14000 MEXICO DF, MéxicoUniversidad Politécnica de Catalunya
Curso Internacional de Hidrología Subterránea
Calle Beethoven 15
080021 BARCELONA, EspañaUniversidade de Sao Paulo
Instituto de Geociencias
Centro de Pesquisas de Aguas Subterráneas
Caixa Postal 20899
01498 SAO PAULO, BrasilUniversity of Waterloo
Ground Water Research Institute
WATERLOO (Ontario) N2L 3G1, Canadá
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