Chile

INFORME ANALÍTICO

  1. ANTECEDENTES

2.1 Chile es una larga y angosta faja territorial ubicada entre los paralelos 18° y 56°, y entre los meridianos 76° y 68°. Tiene una superficie de 756.626 Km.2 que se extiende desde el Perú hasta la Antártica, desde la cordillera al mar, y una población de 15 millones de habitantes ubicada principalmente en los valles centrales (Ver Mapa Político, Gráfico N°1). La División Política Administrativa del país se estructura sobre la base de trece regiones. La economía chilena depende en gran medida de las exportaciones de la gran minería del cobre y de la industria. Les siguen las exportaciones de productos agrícolas, ganadería, silvicultura y pesca extractiva. Chile importa principalmente bienes intermedios, de capital y de consumo.

Gráfico N° 1
Mapa Político de Chile

 

 

2.2 Los indicadores de desarrollo económico y social ubican a Chile en un lugar destacado en América Latina y han sido logrados particularmente en la década del 90. El año 1989 el PIB chileno alcanzaba a 40 mil millones de dólares y se había elevado a 75,7 mil millones el año 1997 equivalentes a un ingreso per cápita algo superior a los 5000 dólares. Durante los años 1998 y 1999 el PIB experimentó la baja ocasionada por la crisis asiática en la mayor parte de las economías, pero el país ya ha comenzado a retomar la senda del crecimiento de 7 % anual de antes de la crisis. La tasa de inversión, como porcentaje del PIB alcanzó al 27 % en el período 1990-1997 comparada con un 19 % en el período 1980-1989. La inflación se redujo a un promedio de 7 % en el período 1994-1998 alcanzando el valor más bajo, de 3 % el año 1999. El desempleo alcanzó su valor histórico más bajo el año 1997 y aunque en 1999 se elevó a 10,1 % ya muestra los signos de la reducción que acompañan a la reactivación económica después de la crisis. En el Cuadro N° 1 se muestran indicadores de desarrollo humano (IDH), de acuerdo a datos del PNUD. En el Cuadro N° 2 se muestra la evolución de la población en el período 90-99, urbana y rural.

Cuadro N° 1
Índice Desarrollo Humano Nacional 1990-1998*
(comparable internacionalmente)

Temática

Año 1990

Año 1998

Población (1)

12.934.650

14.623.269

Alfabetismo de Adultos

94,1%

94,3%

Tasa de Matriculación Combinada (3) **

72,3

78,3

Esperanza de Vida al Nacer (4)

73,7

75,2

PIB Real Per Cápita (6)
Dólares de 1998

3.092

4.957

Índice de Logro en Educación

0,864

0,890

Índice de Logro en Salud

0,812

0,837

Índice de Logro en Ingresos

0,733

0,814

Índice de Desarrollo Humano

0,803

0,847

*    Según metodología informe mundial, PNUD, 1999.
** En base a cobertura básica, media y superior

Fuente: (1), (2), (3) CASEN 1990-1998
                (4) INE CELADE
                (5), (6) Banco Central

Cuadro N° 2
Población Ambos Sexos Total, Rural y Urbana, 1990-1999
Estimada al 30 de junio de cada Año

Año

Urbana

Rural

1990

10.888.486

2.211.027

1991

11.109.310

2.210.416

1992

11.335.087

2.209.877

1993

11.561.927

2.209.260

1994

11.785.622

2.208.733

1995

12.002.304

2.208.125

1996

12.213.883

2.204.981

1997

12.420.506

2.201.848

1998

12.623.059

2.198.655

1999

12.822.261

2.195.499

Fuente: Instituto Nacional de Estadísticas, INE.

Se estimó a diciembre, la información que se indica para el año 1998 en los formularios.

2.3    Las características geográficas y climáticas del país dan origen a hoyas hidrográficas independientes entre sí ubicadas entre la Cordillera de los Andes y el mar, de magnitud y caudal variables. La disponibilidad de agua en el Norte chileno es escasa y va aumentando hacia el Sur. En las diversas cuencas se han construido embalses para regular interanualmente el recurso de agua superficial, algunos de ellos operados por las abastecedoras de agua potable. Existen también valiosos recursos de aguas subterráneas, con un aprovechamiento que ha sido calificado de limitado, y deberá tener un importante desarrollo en el futuro. Alrededor de un 60 % del agua utilizada en la provisión de agua potable es de origen superficial, mientras un 40 % es de origen subterráneo. La calidad de los recursos hídricos chilenos puede considerarse satisfactoria, salvo aguas con alto contenido de arsénico en la zona norte que han exigido sistemas especiales de tratamiento a las proveedoras de agua potable. Corresponde a la Comisión Nacional del Medio Ambiente, CONAMA; normar sobre la calidad de las aguas. En materia de calidad de agua potable , corresponde al Ministerio de Salud, MINSAL, establecer los requisitos correspondientes. El sostenido crecimiento económico y social experimentado durante la última década, ha generado demandas cada vez mayores sobre los recursos hídricos por parte de los distintos usuarios. Sin embargo, el actual Código de Aguas chileno al introducir en 1982 la operación del mercado como agente asignador de recursos, eliminó la facultad que tenía el Estado de racionalizar el uso del agua asignándola en función de los requerimientos. Se eliminó también la obligación de ejercitar los derechos de aprovechamiento constituidos y la facultad de caducar derechos no ejercitados. Esto condujo a recursos comprometidos sin uso, en un porcentaje importante y a prácticas especulativas. Es por ello que se han propuesto al Congreso modificaciones al Código actual las que se encuentran en discusión. La entidad responsable de la planificación y desarrollo de los recurso hídricos y de otorgar los derechos de aguas, entre otras funciones, es la Dirección General de Aguas, del Ministerio de Obras Públicas, MOP.

2.4 El sector agua potable y saneamiento urbano ha experimentado importantes reformas. La de fines de la década de los setenta tuvo como objetivo integrar y coordinar las numerosas instituciones y servicios que actuaban en el sector, creándose el Servicio Nacional de Obras Sanitarias, SENDOS, la Empresa dependiente del MOP, que operó 11 servicios regionales integrados de agua potable y alcantarillado, más dos empresas autónomas, la Empresa Metropolitana de Obras Sanitarias Sociedad Anónima, EMOS S.A. y la Empresa de Obras Sanitarias de Valparaíso Sociedad Anónima, ESVAL S.A. en la Metropolitana y Quinta Región, respectivamente. Las empresas y servicios elevaron sus niveles de tarifas, contrataron créditos con organismos multilaterales, y aumentaron sostenidamente la cobertura. Sin embargo, el Estado continuó apoyando a los servicios con transferencias de su presupuesto.

2.5 La reforma institucional de fines de la década de los 80, se basó en un conjunto de leyes. La Ley General de Servicios Sanitarios estableció el régimen de concesiones otorgadas en forma indefinida a empresas estatales, privadas, o mixtas, organizadas como Sociedades Anónimas abiertas, para instalar y operar sistemas de producción y distribución de agua potable y de recolección y disposición de aguas servidas. Se otorgaron concesiones a los servicios regionales creándose trece Sociedades Anónimas. La Ley de Tarifas estableció el criterio de fijarlas al costo marginal de largo plazo en base a los costos eficientes de empresas modelo, y de revisarlas cada cinco años. Para las familias de escasos recursos, la legislación consideró el subsidio del Estado, a través de los municipios. Una ley orgánica creó la Superintendencia de Servicios Sanitarios, SISS, como organismo regulador y controlador del sector, responsable de los estudios de las solicitudes de concesión, de los estudios de tarifas y de fiscalización del cumplimiento de la legislación.

2.6 Aunque la reforma estaba orientada hacia la privatización, las empresas sanitarias transformadas en corporaciones regidas por el derecho privado, continuaron mayoritariamente en manos del Estado, rigiéndose por la nueva legislación. La cobertura de las empresas continuó aumentando, se elevó la eficiencia operativa, con reducciones de agua no contabilizada y aumento general de eficiencia. Con mayores tarifas y la eficiencia alcanzada, todas las empresas lograron el total autofinanciamiento de las inversiones y gastos corrientes, generando además importantes utilidades para el Estado. Sin embargo, los estudios señalaban que las empresas requerían recursos externos para enfrentar el elevado costo de las inversiones en tratamiento de aguas servidas y para evitar el endeudamiento, la incorporación de capitales privados se hizo imprescindible.

2.7 En Febrero de 1998 entró en vigencia una nueva reforma orientada a fortalecer la legislación para permitir una participación amplia del sector privado en la propiedad de las empresas. Se estableció la venta de las acciones de las empresas del Estado hasta en un 65 %, porcentaje que puede elevarse por aumentos de capital. La nueva legislación entregó mayores atribuciones a la SISS, elevó considerablemente el monto de las multas por incumplimiento de las obligaciones de la concesión, impuso restricciones a la concentración de capital, entre otras reformas. Las primeras empresas que vendieron parte mayoritaria de sus acciones fueron y Esval S.A., en 1998 y EMOS S.A. en 1999.

2.8 El desarrollo institucional del sector rural comienza el año 1964, con la construcción por el Estado, de servicios en el sector de población concentrada (15 viviendas por Km) para ser operados y mantenidos por la propia comunidad, bajo la forma de cooperativas o comités de agua potable rural. El programa está radicado actualmente en el departamento de Programas Sanitarios del MOP. Hasta ahora las tarifas cubren solo los costos de operación y mantenimiento sin recuperar la inversión del Estado. La última legislación sanitaria establece el subsidio a la inversión en sistemas sanitarios rurales, subsidio al que la comunidad deberá postular de acuerdo a su capacidad de pago.

2.9 La nueva institucionalidad y las tarifas permitieron un notable crecimiento de las inversiones en obras nuevas de agua potable y saneamiento en la década del 90, elevándose de 65 millones de dólares, al comenzar el período, a 260 millones el año 1998. De acuerdo con estadísticas de MIDEPLAN la inversión acumulada en agua potable y saneamiento en el período 1995-1998, que se muestra en el formulario 10 representó un 9,8 % del total de la inversión del Estado2, porcentaje, solamente superado por el sector transporte( caminos y carreteras) con un 45,4 % y por el sector Vivienda y Desarrollo urbano con un 20,6 %. Le sigue la inversión en Salud con un 5,1 %. Cabe hacer notar el notable crecimiento de la inversión pública en los servicios sociales y básicos en el período citado lo que justifica el 1er. lugar alcanzado por Chile en materia de crecimiento de Indicadores de Desarrollo Humano, en el ámbito Latinoamericano, y el lugar N° 34 que ocupa en el nivel mundial.


2 Sin considerar las inversiones de la gran Minería del Cobre y las de otras empresas públicas productoras de bienes.


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