DE LA IDENTIFICACION DE PROBLEMAS A LA REGLAMENTACION

Reglamentos basados en los riesgos


En el marco de la reglamentación de los contaminantes peligrosos del aire basada en tecnologías de control, la EPA se encuentra reformulando la evaluación de riesgos en el proceso de control. Está estableciendo una lista de prioridades para la reglamentación por cada categoría de fuente y cada contaminante peligroso del aire emitido por ellas, según la magnitud del peligro involucrado. Los factores que se están considerando comprenden no solo la toxicidad y volumen de los productos químicos y el tipo de instalación sino también la distancia a la población, las condiciones hidrogeológicas y el destino de los productos químicos. Este enfoque parece contener mayor potencial para reducir los riesgos tóxicos.

Un inconveniente es que este tipo de evaluación de riesgos requiere ingresar abundante información. Sin embargo, esto no ha significado retornar al lento proceso reglamentario caracterizado por interminables estudios de laboratorio que constituyó uno de los puntos débiles principales de la Ley de 1970. La mayor parte de la información pertinente se cuantifica con facilidad. Además, resulta mucho más fácil y rápido establecer riesgos relativos de los productos químicos que identificar riesgos absolutos asociados con niveles críticos de productos químicos específicos.

En caso de que la EPA falle en proporcionar normas MACT según el cronograma de reglamentación de categorías de fuente, las fuentes principales de contaminantes peligrosos del aire deberán solicitar licencias de emisión de organismos reguladores estatales o locales. De este modo, las licencias se expedirán caso por caso. Esta disposición se conoce como “martillo del MACT”.

En caso de que la EPA falle en proporcionar normas MACT, el “martillo del MACT” permitirá que las fuentes principales de contaminantes peligrosos del aire soliciten licencias de emisión.

Aunque los reglamentos sobre los contaminantes peligrosos del aire de 1990 se basan en tecnologías de control disponibles, retienen parte del espíritu de la Ley de 1970 al reconocer que su preocupación máxima es la eliminación de los efectos adversos para la salud. Con el objetivo de hacer que el aire sea seguro de respirar para todos, la EPA se dedica a evaluar y eliminar cualquier riesgo residual después de que se hayan implementado las normas basadas en tecnologías de control.

Específicamente, la Enmienda de 1990 requiere a la EPA para que informe al Congreso, dentro de los seis años posteriores a la promulgación de este instrumento legal, sobre los siguiente temas:

  • métodos para calcular cualquier riesgo residual;
  • importancia del riesgo residual;
  • efectos reales de los riesgos residuales para la salud;
  • incertidumbres en los métodos de evaluación de riesgos, y
  • posibles consecuencias negativas de los esfuerzos de reducción de riesgos.

En caso de que se identificara un riesgo residual para cualquier categoría o subcategoría de fuente, la EPA debe promulgar normas basadas en los efectos para la salud en el plazo de los ocho años posteriores a la promulgación de las normas basadas en tecnologías de control. Como una preparación para cumplir este requisito, la EPA está en vías de crear un mecanismo eficaz para implementar normas basadas en los efectos para la salud.

  1. ¿Cuál fue el objetivo principal de la Ley del Aire Limpio de 1970?
  2. Los contaminantes del aire ambiental para los cuales se establecieron Normas Nacionales de Calidad del Aire Ambiental recibieron el nombre de __________.
  3. ¿Cuántos contaminantes peligrosos del aire fueron identificados como causantes de riesgos para la salud?
  4. ¿Por qué los reglamentos basados en efectos para la salud son difíciles de aplicar?
  5. ¿Cómo puede una planta industrial obtener una prórroga para cumplir una futura norma MACT?