LA ESTRUCTURA DINAMICA DE LA ATMOSFERA

Frentes


Cuatro patrones de frentes -cálido, frío, ocluido y estacionario- se pueden formar por aire de temperaturas diferentes. El frente frío (figura 3-12) es una zona de transición entre el aire cálido y el frío, donde este último se mueve sobre el área previamente ocupada por el cálido. Por lo general, los frentes fríos presentan pendientes de 1:50 a 1:150, lo que significa que por cada kilómetro de distancia vertical cubierta por el frente, habrá de 50 a 150 km de distancia horizontal cubierta. El aumento de aire cálido sobre un frente frío en avance y el enfriamiento expansivo subsiguiente a este aire, conducen a nubosidades y precipitaciones de acuerdo con la posición del frente superficial (el frente superficial es el punto en el que el frente en avance entra en contacto con la Tierra).

Figura 3-12. Frente frío en avance

Los frentes cálidos, por otro lado, separan el aire cálido en avance del aire frío en retirada y presentan pendientes del orden de 1:100 a 1:300 debido a los efectos de fricción del borde de salida del frente. La precipitación generalmente se encuentra en el avance de un frente cálido, como se puede observar en la figura 3-13.

Figura 3-13. Frente cálido en avance

Cuando emergen frentes fríos y cálidos (y el frente frío se sobrepone al cálido) se forman frentes ocluidos (figura 3-14). Los frentes ocluidos pueden ser llamados oclusiones de frentes cálidos o fríos, como lo indica la figura 3-15. Sin embargo, cualquiera sea el caso, una masa de aire más fría predomina sobre una no tan fría.

Figura 3-14. Frente ocluido

Figure 3-15. Oclusiones de frentes fríos y cálidos

Independientemente del tipo de frente ocluido que se aproxime, las nubes y precipitaciones resultantes de tal frente serán similares a las de un frente cálido (figura 3-13). A medida que el frente pasa, las nubes y la precipitación se parecerán a las de un frente frío (figura 3-12). Así, por lo general es imposible distinguir cuándo se aproxima un frente cálido y cuándo lo hace uno ocluido. Las regiones en las que predominan los frentes ocluidos presentan pocas nubes, cantidades mínimas de precipitaciones y pequeños cambios diarios de temperatura.

El último tipo de frente es el estacionario. Como su nombre lo indica, las masas de aire alrededor de este frente no se encuentran en movimiento. Será semejante al frente cálido en la figura 3-13 y producirá condiciones climáticas similares. En la figura 3-16, se muestra un mapa con un frente estacionario. Las abreviaturas cP y mT representan las masas de aire de los tipos polar continental y del tropical marítimo. Un frente estacionario puede provocar malas condiciones climáticas que persistan durante varios días.

Figura 3-16. Frente estacionario

Las áreas migratorias de presión alta (anticiclones) y de presión baja (ciclones), así como los frentes relacionados con estas últimas son responsables de los cambios climáticos diarios que se producen sobre la mayoría de las regiones de latitud media de la Tierra. Los sistemas de presión baja de latitudes medias se forman a lo largo de superficies frontales que separan masas de aire provenientes de fuentes distintas, con características diferentes en cuanto a la humedad y la temperatura. La configuración de un sistema de presión baja está acompañada por la formación de una onda en el frente, consistente en un frente cálido y uno frío, ambos con un movimiento contrario a las agujas del reloj alrededor del sistema de presión baja. Este sistema se conoce como ciclón. La figura 3-17 muestra el ciclo de vida de un ciclón típico. Como se recordará, los triángulos indican los frentes fríos, y los semicírculos, los cálidos. Las cinco etapas presentadas aquí son:

  1. Inicio de la circulación ciclónica
  2. Sector cálido bien delimitado entre los frentes
  3. Frente frío que se sobrepone al cálido
  4. Oclusión (fusión de los dos frentes)
  5. Disipación

Figura 3-17. La vida de un ciclón